Astronomía-5

ESTRELLAS y CONSTELACIONES

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Es esencial en la definición expresar que el astro «brilla con luz propia». La Luna, los planetas y satélites «brillan en la bóveda celeste», pero es a causa de la luz que reciben de una estrella: el Sol, que, por su proximidad a la Tierra, es la única estudiada con suficiente amplitud y precisión. La mayoría de las estrellas son simples, pero otras constituyen sistemas múltiples, generalmente binarios: pares de estrellas unidas por una mutua atracción gravitatoria y dotadas de un movimiento orbital en torno a un centro de gravedad común. Se conocen también agrupaciones de decenas, centenares y aun miles de estrellas que participan en un movimiento espacial común y reciben el nombre de cúmulos o conglomerados. Agrupaciones todavía más importantes por el fabuloso número de las que reúnen son los sistemas galácticos o galaxias, en donde además de estrellas existen toda clase de cuerpos astronómicos, nebulosas y polvo cósmico o interestelar. La galaxia a la que pertenecen el Sol y la Tierra cuenta alrededor de 100.000 millones de estrellas y miles de nebulosas con materia suficiente para formar otras tantas estrellas. El espectro de una estrella corriente está formado por una banda de radiación continua, cruzada por rayas de absorción obscuras. Estas proceden de los átomos, iones y (en las estrellas frías) moléculas, presentes en la atmósfera estelar. Salvo excepciones, todas ellas poseen la misma composición química que el Sol, que contiene casi un 82 % de hidrógeno, un 18 aproximadamente de helio y pequeñas fracciones de otros elementos. En el espectro continuo de una estrella la distribución de la intensidad luminosa es un índice de la temperatura superficial de aquella; las estrellas muy calientes son azules, las intermedias amarillas y las más frías rojas. En las estrellas, la masa tiene valores que varían entre cien veces la masa del Sol y solo una décima parte de la misma. Los diámetros y densidades varían mucho de unas estrellas a otras. También el brillo intrínseco o luminosidad absoluta varía desde solo 0,01 de la luminosidad del Sol hasta cientos de miles de veces el brillo de este.

El mundo de las estrellas.
En una noche despejada, lejos de las luces artificiales, la vista humana puede distinguir unos tres mil puntos luminosos en el cielo. Salvo el caso de uno o varios planetas visibles a la sazón -y que se distinguen porque no parpadean- se trata de estrellas. Como bajo el horizonte hay otras tantas, el hombre puede contar con su simple vista unas seis mil. Con un telescopio se pueden ver millones, y por medio de la fotografía, miles de millones.

No fue hasta el s. xviii cuando el hombre descubrió que las estrellas son soles, o, si se quiere, que el Sol es una estrella. Pero este sensacional descubrimiento ha dado lugar a muchos malentendidos, porque hizo concebir un tipo de estrella estándar, cuando, en realidad, la variedad estelar es casi ilimitada. Hay estrellas blancas, azules, anaranjadas, rojas. Las hay gigantes y enanas, las hay viejas y jóvenes, y de primera, segunda y tal vez tercera generación.

A simple vista, sólo muy ligeramente podemos distinguir los colores estelares, pero está perfectamente claro que unas estrellas se nos aparecen mucho más brillantes que otras. Esta proporción de brillos no se corresponde con la realidad: puede haber estrellas muy luminosas, pero muy lejanas, que apenas distinguimos, o, por el contrario, puede parecernos más brillante otra menos luminosa, pero más cercana. El brillo aparente de las estrellas se mide en magnitudes, concepto ya utilizado por Hiparco. Una estrella muy brillante es de la primera magnitud, otra que es aproximadamente la mitad de brillante corresponde a la segunda, etc. Con esta escala, de tipo logarítmico, se llega a la sexta magnitud, que corresponde a las estrellas apenas visibles al ojo humano. Un telescopio de gran abertura puede llegar a la decimosexta magnitud, y la placa fotográfica, aplicada a ese mismo telescopio, a la vigésima primera. Una estrella determinada es cien veces más brillante que otra cinco magnitudes más débil.

Como la magnitud depende no sólo de la luminosidad real, sino de la distancia, se ha arbitrado el concepto de magnitud absoluta, que es la que tendría una estrella colocada a una distancia de diez parsecs (32,6 años luz). La magnitud absoluta nos permite evaluar la luminosidad real. Recordemos que, cuanto más elevado sea el valor numérico de una magnitud, menos brillante es la estrella. Así, hay algunas estrellas muy luminosas que poseen una magnitud negativa.

Distancias estelares. Si muchas estrellas (entre ellas, todas las que aparecen en el cuadro adjunto) son más brillantes que el Sol,y, sin embargo, se nos ofrecen como débiles puntos de luz, se deduce que deben encontrarse muy lejos. La única forma de medida trigonométrica es la empleada por Bessel, a que ya se hizo alusión en el apartado 1.º, y que toma como base la órbita de la Tierra (diámetro, 300 millones de kilómetros). Decimos que una estrella se encuentra a un parsec (paralaje de un segundo) cuando el ángulo subtendido entre esa estrella y el diámetro de la órbita terrestre es de 1ÍÍ (un segundo de arco). Realmente, ninguna estrella se encuentra a sólo un parsec, es decir, todos los ángulos son menores de un segundo, y muy difíciles de medir. Una unidad más popular, por lo expresiva que resulta, es el año luz. Una estrella se encuentra a un año luz cuando su luz, que se mueve por el espacio a una velocidad de unos 300.000 km/s, tarda un año en llegar a nosotros. Esta distancia equivale a unos nueve billones de kilómetros. En realidad, tampoco ninguna estrella se encuentra a sólo un año luz.
El cálculo trigonométrico no permite pasar de los 60 o a lo sumo 100 años luz; pero por un azar si queremos providencial, cuando se nos acaba un sistema de mensura, surge otro. Así, el estudio de las estrellas dobles -las que forman sistema binario (sólo pueden integrarse las órbitas de las más cercanas)- nos ha permitido descubrir la relación masa-luminosidad. El cálculo orbital puede determinar la masa de una estrella si conocemos la distancia. Conocida la distancia, puede determinarse la luminosidad real (magnitud absoluta). Conocida la relación masa-luminosidad, podemos, a la inversa, saber la luminosidad real de una estrella, y, por tanto, su distancia.

El método de las estrellas dobles no nos permite pasar de distancias superiores a los 200 años luz. Pero en ese radio hay estrellas variables tipo cefeida en las que se ha descubierto una ley período-luminosidad: cuanto más largo es el período de oscilación de una cefeida, mayor es su brillo intrínseco. El método de las cefeidas nos ha permitido conocer la distancia de estrellas muy lejanas en nuestra Galaxia, e incluso de algunas galaxias muy cercanas. (A su vez, el conocimiento de la distancia a las galaxias más cercanas nos ha permitido descubrir la llamada constante de Hubble, que es la clave para determinar la distancia a las galaxias más lejanas, y a los límites mismos del Universo.) Las distancias reales a las estrellas son muy variables: la más próxima a nosotros, Alpha Centauri, está a 4,3 años luz; Sirio, la aparentemente más brillante, a 9 años luz; la Polar, a 300 años luz; Epsilon Aurigae, a 4300 años luz; y Mu Cephei, a 9000 años luz: es, probablemente, la estrella individual más lejana que puede distinguirse a simple vista. El telescopio y la fotografía permiten llegar a distancias mucho mayores. De todo ello se deduce que las constelaciones o figuras que las estrellas parecen dibujar con su distribución aparente sobre el cielo no corresponden a realidades físicas, sino que son un producto subjetivo de nuestra estimación. Por ejemplo, Alfa y Beta del Centauro nos parecen muy cercanas entre sí y las hemos asociado en la misma constelación. Sin embargo, Beta se encuentra diez veces más lejos que Alfa: no está junto a, sino detrás de la primera.

Tipos de estrellas. Las estrellas son muy variadas. El parámetro que menos oscila es la masa: puede haber estrellas cincuenta y aun quizá cien veces más pesadas que el Sol y otras 120 veces menos pesadas. Estas últimas se encuentran en el límite de Hayashi: un cuerpo menos masivo no posee peso suficiente para originar en su centro reacciones termonucleares. Tampoco puede haber una estrella superior a cien masas solares, porque su propia radiación la disiparía.

Efectivamente, existe una relación masa-luminosidad. Aunque esta relación no es estricta, más o menos la luminosidad de una estrella está en razón de la cuarta potencia de su masa. Una estrella de doble masa que otra es 16 veces más brillante, otra de triple masa es 81 veces más brillante, y así sucesivamente. Como la luminosidad aumenta mucho más de prisa que la masa, una estrella muy luminosa no podría mantenerse “por su propio peso”, perdería energía muy rápidamente y se disiparía. Hoy se piensa que no puede existir una estrella 100.000 veces más luminosa que el Sol. Tampoco puede haber estrellas activas 200.000 veces menos brillantes que el Sol. Existen teóricamente enanas negras o estrellas apagadas y ya sensiblemente frías, procedentes de las llamadas enanas blancas. No conocemos ningún ejemplar de enana negra, ni sabemos siquiera si son frecuentes en el Universo. Si hay estrellas muertas, también hay estrellas que no han llegado a nacer, por insuficiente masa: emiten únicamente en el infrarrojo y se llaman enanas marrones.

Los volúmenes son el valor más variable: existen estrellas millones de veces mayores que el Sol, y millones de veces menores. Las enanas blancas pueden tener dimensiones similares a la Tierra, y las llamadas estrellas de neutrones (estrellas muy masivas, en su fase final) son incluso mucho menos voluminosas. No cabe hablar en este caso de los agujeros negros (estrellas más masivas aún que han llegado a un grado extremo de contracción), porque sus dimensiones no pueden ser formuladas en términos de la física clásica.

Un rango distinto es el correspondiente al color. Una estrella muy caliente (20.000 °C en su superficie) es azulada, y una estrella fría (el límite está en unos 2800 °C en su superficie) es roja. Las rojas son o gigantes o enanas; las blancas o ligeramente amarillas suelen ser, aunque no necesariamente, de un tamaño similar al del Sol. Los colores se determinan mediante filtros especiales, o bien por análisis espectral.

Aunque cada vez más insuficiente, todavía se mantiene la clasificación espectral que se consagró a fines del s. xix y principios del xx: O, B, A, F, G, K, M, N. Una estrella O es azulada y muy brillante por unidad de superficie; una estrella M o N es roja y poco brillante por unidad de superficie. Notemos que estos extremos no siempre definen una estrella muy luminosa o poco luminosa. Una gigante roja puede ser más brillante que una estrella azulada, caliente, pero de volumen millones de veces inferior. Una de las estrellas más luminosas que se conocen, la Mu Cephei, es de un rojo profundo y poco luminosa por unidad superficial, pero tan grande como todo nuestro sistema solar. Las causas de las diferencias de color en las estrellas se explican más adelante en Nacimiento y muerte de las estrellas y La expansión del Universo.

Estrellas dobles. Con frecuencia encontramos en el cielo dos estrellas aparentemente tan próximas entre sí, que sólo un telescopio es capaz de separarlas. En algunos casos, esta proximidad es sólo aparente, de suerte que se trata de un simple fenómeno de perspectiva: una estrella resulta estar casi detrás de otra, y ambas nos ofrecen un aspecto de proximidad que no se corresponde con la realidad. Se trata en este caso de las llamadas dobles ópticas, que realmente no son tales dobles. Pero, sobre todo cuando la distancia aparente es muy pequeña, son más abundantes las dobles físicas, relacionadas entre sí por la mutua gravitación. Unas giran en torno a su centro común de gravedad, otras marchan por el espacio como una pareja de trayectorias paralelas.

En ocasiones, la distancia angular aparente que las separa es tan pequeña, que el propio telescopio es incapaz de resolverlas, y es preciso recurrir a otros métodos, como la espectrometría o la interferometría. Otras veces, una estrella revela su duplicidad mediante el eclipse de una componente por la otra. En efecto, podríamos definir a una estrella doble física como un sistema solar compuesto por dos soles. A principios de siglo, se pensaba que aproximadamente un 1 % de las estrellas eran dobles. En 1950 se estimó que la duplicidad podía alcanzar a un tercio del total y hoy se estima que llega hasta los dos tercios. Quizás un día se considere que una estrella individual como nuestro Sol es un caso bastante raro. Conviene saber que, en virtud del principio de incompatibilidad de Ambartsumian, es prácticamente imposible que una estrella múltiple (binaria, triple, cuádruple, etc.) tenga planetas.

En un sistema doble, ambas estrellas componentes están físicamente ligadas por sus atracciones recíprocas, de suerte que giran, más que una alrededor de otra (puesto que sus masas son sensiblemente equipolentes), ambas en torno a su centro común de gravedad. Algunas lo hacen en pocos días: son estrellas casi en contacto, y deformadas, como enormes ovoides con sus extremos más agudos dirigidos uno contra otro. En ciertos casos,puede existir intercambio de masas, de forma que una estrella crece a expensas de su compañera. Otras veces, las estrellas componentes están muy alejadas entre sí, y su órbita se completa en años, siglos o milenios. Como sólo hace 170 años que hemos comenzado a medir estrellas dobles, hoy no conocemos más allá de mil órbitas bien integradas. El cálculo de los elementos orbitales es, como hemos visto, muy útil, porque nos sirve para calcular cada vez con mayor precisión la relación masa-luminosidad.

Como una estrella envejece tanto más rápidamente cuanto mayor es su masa, la vida de un sistema doble sufre auténticas metamorfosis que han atraído la atención de los astrofísicos. La única particularidad asequible a un telescopio es la delicadísima diferencia de colores entre las dos estrellas componentes. Hay parejas roja y verde, azulada y amarillenta, que constituyen por sí mismas un verdadero espectáculo.

Estrellas variables. Hay muchas estrellas cuyo brillo aparente oscila en períodos más o menos largos. En algunos casos, la variación es muy pequeña, y apenas puede medirse más que con fotómetros; en otros, la estrella brilla mil veces más en la fase del máximo que en la del mínimo. Ya nos hemos referido a las eclipsantes: son aquellas estrellas dobles en que una de las componentes pasa delante de la otra y nos la oculta total o parcialmente por un tiempo. Las oscilaciones se producen con una perfecta regularidad y producen una curva de luz característica, que permite identificarlas. A veces tienen que transcurrir años antes de que se produzca un nuevo eclipse. Como es natural, estas estrellas no son realmente variables; todo se debe a un efecto de ocultación. Pero existen también, y en gran cantidad, variables intrínsecas, cuya luz cambia por fenómenos físicos que se producen en el seno de la estrella. Hay muchos tipos de variables, entre los que se cuentan las cefeidas, las RR Lyrae, las RV Tauri, las Delta Scuti, las R Corona Borealis y las “tipo Mira” o variables de largo período. Por lo que se refiere al ritmo de oscilación, las hay regulares, semirregulares, irregulares y totalmente erráticas. Las más conocidas son las cefeidas, que oscilan con un período de entre una y cuatro semanas, y en el máximo son, más o menos, una magnitud más brillantes que en el mínimo. Las tipo Mira tienen un período mucho más largo -de 150 a 400 días-, pero sus variaciones son mucho más espectaculares. Muchas de ellas son bien visibles a simple vista durante el máximo y parecen desaparecer por completo en el mínimo. La variación luminosa -que corresponde a una variación energética- de una estrella, se produce por un complejo fenómeno de pulsación: la estrella se hincha y se deshincha alternativamente, a la vez que se hace más blanca en el máximo y más roja en el mínimo. El estado pulsante es característico de una fase de la vida de las estrellas de gran masa (cuando se acercan a lo que llamaríamos su “tercera edad”) y corresponde a una o varias etapas de inestabilidad interna. El fenómeno de las variables es espectacular y constituye uno de los campos más interesantes de la astrofísica; pero hoy se cree que un buen número de estrellas, aunque no parezcan variables, oscilan en plazos muy largos, y según eso la llamada “constante solar” no es estrictamente constante, aunque sus cambios son muy lentos y poco perceptibles. Las estrellas más estables son, sin duda, las enanas rojas.

Nacimiento y muerte de las estrellas. Una de las teorías más antiguas que se han mantenido hasta hoy es la que supone que las estrellas se generan por condensación de una nebulosa. Ya hemos visto algunos extremos de este proceso cuando nos referíamos a los orígenes del sistema solar, pero en esta ocasión vamos a limitarnos a la génesis de las estrellas, con independencia de que en todos los casos se produzcan o no discos de acreción capaces de generar planetas. Aunque pueda parecer una paradoja, las estrellas se forman en las zonas más frías de las nebulosas, especialmente en aquellas abundantes en hidrógeno molecular. Es aquí donde la presión de gravitación predomina sobre la radiación, y la masa puede caer sobre sí misma, haciéndose cada vez más densa. Hoy se cree que la mayoría de las estrellas nacen en grupos, en procesos de generaciones simultáneas, provocados por una onda de choque u otro fenómeno capaz de precipitar la condensación de las masas de gases y polvo que constituyen la nebulosa. Aún no ha sido bien explicado por qué estas masas en condensación se dividen para formar cada una una estrella independiente (o dos, o tres, en el caso de estrellas múltiples); si bien está claro, por lo explicado anteriormente, que no puede haber estrellas que sobrepasen o que no alcancen una determinada masa crítica.
Los gases en contracción se calientan y la temperatura aumenta sobre todo en el centro de cada núcleo de condensación. Si llega a un punto determinado -más o menos, unos diez millones de grados-, se desencadenan las reacciones termonucleares y la estrella comienza a funcionar por sí misma. Hay, por tanto, una etapa inicial en que la energía está proporcionada exclusivamente por la contracción, y otra en que la estrella adquiere rango autónomo. En los primeros momentos de su vida autónoma, una estrella pasa por la fase “T Tauri”, caracterizada por un fuerte viento estelar, emisión de partículas a gran velocidad, capaz de barrer el “capullo” de gas y polvo no contraídos, que la rodea por todas partes, con lo cual la recién nacida, por así decirlo, rompe el cascarón y se hace visible. En el caso de nuestro Sol, los planetas ya estaban formados o por lo menos poseían la suficiente masa como para no ser expulsados del sistema. Una estrella pasa la mayor parte de su vida en la secuencia principal, fase de equilibrio en sus reacciones termonucleares, en que durante cientos o miles de millones de años consume de forma regular el hidrógeno del núcleo, para transformarlo en helio. Durante toda esta larga etapa, la masa, el volumen y el color de la estrella permanecen constantes, aumentando su luminosidad tan lentamente que no podría percibirse sino a lo largo de muchos millones de años. Como ya queda indicado, las estrellas más masivas -y, por tanto, muy luminosas- consumen su hidrógeno con gran rapidez (pocos millones de años), mientras las poco masivas, como las enanas rojas, lo hacen en un proceso lentísimo. Así, por una curiosa ley de compensaciones, una estrella enana es mucho más longeva que una estrella gigante. Todo cambia cuando se agota la provisión de hidrógeno en el núcleo de fusión.

A partir de este momento, la historia de la fase final de la vida de una estrella se diversifica enormemente, en función de su masa. Para una masa relativamente pequeña -de hasta 0,6 masas solares-, la estrella, falta de su combustible termonuclear, se hunde sobre sí misma, ya que de pronto desaparece la fuerza de radiación, capaz de contrarrestar la de gravitación. Este colapso es tan fuerte que las cortezas de los átomos se rompen, y todo se reduce a un sinfín de núcleos atómicos rodeados de una “sopa” de electrones. La estrella se ha transformado en una enana blanca, de tamaño no muy superior a la Tierra, pero con toda su masa primitiva, es decir, se ha hecho superdensa (densidad, alrededor de 50.000 veces la del agua). Una enana blanca no desarrolla ya energía propia, pero por efecto de su contracción sigue siendo luminosa por un tiempo. La compañera de Sirio, por ejemplo, es una enana blanca. En estrellas de masa entre una y dos veces la del Sol, la etapa final es más compleja. En este caso, cuando se agota el hidrógeno, toda la masa se contrae, con lo cual la temperatura en el centro se eleva, en este caso por contracción. El fenómeno sería transitorio, simple preludio de una muerte definitiva, si no fuera porque, al llegar a una temperatura del orden de los cien millones de grados, se produce el flash del helio, y este elemento, formado por la reacción previa del hidrógeno, inicia un nuevo tipo de fusión termonuclear, mucho más energético que el anterior. La estrella se hincha monstruosamente y alcanza un diámetro de más de cien millones de kilómetros: por ejemplo,nuestro Sol, cuando llegue a esta fase, alcanzará con su enorme volumen hasta la órbita de la Tierra. Afortunadamente, este fenómeno no está previsto hasta dentro de unos 4500 millones de años. Se ha formado así una estrella gigante roja. Las estrellas gigantes rojas tienen un espectro parecido al de las enanas rojas, pero son enormemente más luminosas, no por su luminosidad superficial, sino por su gigantesco tamaño. Como el helio fusiona mucho más rápidamente que el hidrógeno, la vida de una gigante roja es relativamente corta, comparada con la etapa de la secuencia principal: unos cientos de millones de años,a lo sumo. Cuando ya no queda en su núcleo helio capaz de provocar fusión, la estrella gigante se hunde de nuevo: lanza una exhalación de gases, que algunos astrónomos han comparado a un “suspiro final”. Esta masa de gases puede alcanzar un enorme volumen y constituye lo que se llama una nebulosa planetaria. Las nebulosas planetarias son, por lo general, menos extensas que las nebulosas primitivas, emiten en muchas frecuencias distintas y adoptan una forma sensiblemente esférica. En su centro, increíblemente contraída, queda una enana blanca.

Si la estrella es muy masiva, por ejemplo, de cinco masas solares, el proceso es más complejo aún. Tras la etapa del helio, llega la del carbono. Este elemento fusiona con mucha más energía, aunque por poco tiempo, y llega a hinchar la estrella hasta convertirla en una supergigante. Las estrellas carbónicas tienen dimensiones de muchos cientos o hasta miles de millones de kilómetros, un color rojo profundo, impresionante, y todas ellas son variables. No existen muchas supergigantes, pero son -por su volumen y energía total liberada- tan luminosas que se hacen visibles a gran distancia, y sólo por eso conocemos un buen número. A veces, la masa es tal que acaban fusionando el oxígeno y otros elementos. Si el proceso alcanza al hierro -que es el último que puede provocar reacciones termonucleares-, se llega a una situación que sólo en los últimos tiempos ha llegado a comprenderse: la reacción del hierro acaba provocando un fenómeno de fotodesintegración; la enorme estrella se hunde sobre sí misma en un colapso casi instantáneo, y sufre un auténtico cataclismo: es la explosión de una supernova. Durante varias semanas, la estrella libera una energía que de otra forma hubiera durado miles de millones de años, alcanza temperaturas de miles de millones de grados y brilla como miles de millones de soles. En nuestra Galaxia se produce la explosión de una supernova cada doscientos o trescientos años; afortunadamente, hoy es posible estudiar la explosión de supernovas en otras galaxias.

Una supernova aparece brillante durante varios meses, luego va declinando progresivamente y acaba formando una estrella de neutrones. Si una enana blanca es un cuerpo superdenso, mucho mayor es la densidad de una estrella de neutrones. En este caso, los electrones de la corteza atómica se incrustan en los protones del núcleo, formando así neutrones. Como en el núcleo hay neutrones y protones, al final no quedan más que neutrones extraordinariamente comprimidos. Una estrella de, por ejemplo, cinco masas solares, cuando colapsa forma una esfera de neutrones de unos 12 km de diámetro.

Todavía hay un final más asombroso, cuando la estrella sobrepasa una masa determinada (el límite suele suponerse entre seis y ocho masas solares). Entonces, tras la explosión de la supernova, la masa restante colapsa sobre sí misma hasta formar un agujero negro, un cuerpo tan denso que escapa de las reglas de la física clásica y resulta más difícil de definir. Podemos afirmar que, si lográramos reducir la masa de los Pirineos al tamaño de una cabeza de alfiler, se nos formaría lo que los físicos llaman un “miniagujero negro”.

Así como las estrellas gigantes que colapsan forman una nebulosa planetaria, las supernovas lanzan una nebulosa mucho mayor, de formas desgarradas y en rápida expansión. La más conocida es la nebulosa del Cangrejo, en la constelación de Tauro. Sus gases se expansionan a una velocidad de un millón de kilómetros por día. Si invertimos este movimiento en el tiempo, tendremos que se nos forma un punto hacia el año 1050. Y, efectivamente, los anales chinos revelan que en la primavera del año 1055 apareció en esa zona, al este de Tauro, una estrella tan brillante que durante varias semanas podía verse de día.

ABEJA - Mosca, constelación austral, situada entre el Camaleón y la Cruz, formada por 75 estrellas cuyo brillo no supera la magnitud 4.

Acuáridas - Enjambre de estrellas fugaces cuyos máximos se producen el 5 de mayo (-Acuáridas), el 28 de julio (-Acuáridas) y el 6 de agosto (-Acuáridas). Su radiante está cerca de la estrella de la constelación de Acuario.

ACUARIO - Undécimo signo del Zodiaco. Constelación zodiacal (en latín Aquarius) que carece de estrellas luminosas, siendo las tres principales de tercera magnitud. Cerca de su estrella está la radiante del enjambre de las Acuáridas. Desde el punto de vista de la astrología, se designa con este nombre el segundo signo zodiacal de invierno en el actual calendario gregoriano. La personalidad de Hera-Juno, símbolo del cielo estrellado, subyace bajo la influencia de este signo. que coincidió antiguamente con el signo de igual nombre.

ACUÁRIDAS - Enjambre de estrellas fugaces cuyos máximos se producen el 5 de mayo (-Acuáridas), el 28 de julio (-Acuáridas) y el 6 de agosto (-Acuáridas). Su radiante está cerca de la estrella de la constelación de Acuario.

Acuario, era de En el ocultismo, período en que el punto vernal se sitúa en la constelación de Acuario. Su inicio coincidiría con el del s. XXI y correspondería a un estadio superior de la evolución social y espiritual del hombre.

ÁGUILA - Constelación boreal, formada por unas 70 estrellas visibles a simple vista, situada al O de Pegaso y al S del Cisne. Su única estrella de primera magnitud es Altair ( Aquilae), que con Deneb (Cygni) y Vega ( Lyrae) forma un triángulo perfectamente visible, conocido como Triángulo del Verano.

ALCIÓN - Estrella principal de las Pléyades.

ALDEBARÁN - Estrella de primera magnitud, en la constelación de Tauro.

ALGOL - Estrella de la constelación de Perseo.

ALMACH O ALMAK - Tercera estrella de la constelación de Andrómeda, con una magnitud de 2,3. Es en realidad un sistema doble, caracterizado por el contraste de color entre sus componentes.

ALTAÍR - Estrella de primera magnitud en la constelación del Águila.

AMPELOS - En la mitología clásica, hijo de un sátiro y de una ninfa del que quedó prendado Dioniso, quien le regaló una vid que colgaba de las ramas de un olmo. El joven, al trepar al árbol para coger las uvas, se cayó y se mató. El dios lo transformó en constelación.

ANDRÓMEDA - Constelación boreal situada al S de Casiopea. De su centenar de estrellas visibles a simple vista destacan Sirrah, Mirach y Almach, que en la antigüedad se consideraban la cabeza, la cintura y el pie del personaje mitológico. Contiene la galaxia de Andrómeda, perteneciente al llamado Grupo Local, situada a 2,2 millones de a.l. de la Tierra. Es una galaxia espiral con dos brazos, un radio de unos 200.000 a.l. y una masa equivalente a 300.000 soles. Su período de rotación sobre sí misma es de 200 millones de años.

ANDROMÉDIDAS - Enjambre de meteoritos cuyo máximo se produce en la segunda quincena de noviembre. Su radiante está cerca de la estrella Almach de la constelación de Andrómeda. Son los restos de la desintegración del cometa Biela.

ANTARES - Estrella de primera magnitud en la constelación del Escorpión.

ARIES - Primer signo o parte del Zodiaco, de 30º de amplitud,que el Sol recorre aparentemente al comenzar la primavera.
Constelación zodiacal (en latín Aries) situada al S de las constelaciones de Andrómeda y el Triángulo. Está constituida por unas 50 estrellas visibles a simple vista, la más brillante de las cuales es Hamal, de magnitud 2,2. Sin. Carnero. .

Asociación de estrellas. Grupo de estrellas de características físicas análogas, difusamente distribuidas en el espacio y de origen local y temporal común. 

ASTERISMO - Figura imaginaria formada por la agrupación de las estrellas en el cielo y sobre la que se basaba el concepto de constelación hasta su definición matemática por parte de la Unión Astronómica Internacional (1928).

asteroide - De figura de estrella. Cuerpo celeste de pequeñas dimensiones (unos pocos km de diámetro) que describe órbitas planetarias en una banda comprendida entre Marte y Júpiter. Sin. planetoide, planetilla o pequeño planeta. Sólo cuatro asteroides superan los 100 km de diámetro (Ceres, Palas, Juno y Vesta). Se conocen con exactitud las órbitas de
más de 1.500, se han fotografiado más de 30.000 y se supone que su número total puede llegar a 50.000.

ASTILLEJOS - Nombre con el que se conocen las estrellas Cástor y Pólux de la constelación de Géminis.

AURIGA - Nombre latino de la constelación del Cochero.

Balanza o Libra - Constelación zodiacal del cielo austral, situada entre las de Escorpio y Virgo, formada por 122 estrellas, de las cuales las más brillantes no superan la magnitud 2,9. Sin. Balanza.

BALLENA - Constelación en su mayor parte austral, situada al S de Aries y Piscis. Es la segunda más grande y está formada por 321 estrellas, la más brillante de las cuales es Deneb Kaitos (de magnitud 2,24). Contiene también la variable Mira.

Barnard, estrella de: Fue descubierta por el astrónomo estadounidense E. Barnard en 1916. Esta estrella se mueve muy rápidamente, tanto, que en 180 años cubriría la distancia de medio grado en el cielo (el diámetro de la Luna visto desde la Tierra). Se encuentra a aproximadamente 6 años luz de nosotros. Es la cuarta estrella más próxima conocida. Es una enana roja muy débil para que podamos apreciarla a simple vista, siendo una de las estrellas más débiles detectadas, tiene una magnitud absoluta de sólo una centésima parte del brillo del Sol. Se a observado en ella, el típico bamboleo, cuando está influenciada una estrella por al presencia de un planeta orbitándola.

BETELGEUSE - Estrella roja de primera magnitud en la constelación de Orión. Vista desde el hemisferio sur, abajo a la izquierda, en el hombro del gigante. Es una supergigante roja a una distancia de 200 parsecs. Tiene un diámetro 800 veces mayor que el de nuestro Sol.

Beta Centauri: Una de las "balizas" que señalan la Cruz del Sur. Es la segunda estrella más brillante en la constelación del Centauro. Es un sistema triple, acompañada por B Centauri y bastante más lejos, Próxima Centauri.

BOOTES - Constelación boreal próxima a la Osa Mayor y cuya estrella principal es Arturo.

BOÓTIDAS - Enjambre de estrellas fugaces, visible el 2-3 de enero, cuyo radiante está situado en la constelación del Boyero (Bootes).

BOYERO - Bootes. Colom. Venus, estrella de la mañana.

BRUJULA - Constelación austral, formada por 65 estrellas, introducida en el s. XVIII por La Caille para cubrir los huecos existentes entre las grandes constelaciones vecinas.

BURIL - Constelación austral, una de las de menor extensión del cielo, formada por una decena de estrellas observables a simple vista.

CABALLO MENOR - Constelación boreal de pequeño tamaño, que cuenta únicamente con 10 estrellas visibles a simple vista. Está situada a occidente de Pegaso.

CABELLERA DE BERENICE - Constelación boreal situada entre el Boyero y el León. Formada por unas 50 estrellas apreciables a simple vista, cuenta también con las nebulosas M64 y M68 y con el cúmulo M53.

CABEZA DE CABALLO - Nebulosa de la constelación de Orión cuyo nombre se debe a su forma.

CABRA - Estrella de primera magnitud en la constelación del Cochero. Su nombre científico es Alfa (a) Aurigae. Brilla unas 150 veces más que el Sol y se halla a una distancia de 40 años luz.

CALIXTO - En la mitología griega, ninfa de Arcadia, compañera de Artemisa. Amada por Zeus, fue transformada en osa por Artemisa, por Hera o por el propio Zeus. Fue muerta por Artemisa en una cacería. Zeus hizo de ella la constelación de la Osa Mayor.

CAMALEÓN - Constelación austral, situada entre el polo Sur y la constelación del Barco. De pequeño tamaño, cuenta con unas 40 estrellas visibles a simple vista.

CAMINO DE SANTIAGO. Ver Vía Láctea.

CAN MAYOR - Constelación austral, formada por 80 estrellas visibles a simple vista y situada en el borde de la Vía Láctea. Entre sus cuerpos más destacados están la estrella Sirio y el cúmulo M41.

CAN MENOR - Constelación boreal, formada por 20 estrellas visibles a simple vista y situada en el borde de la Vía Láctea. Su estrella principal (de primera magnitud) es Proción.

CÁNCER - Cuarto signo del Zodiaco, de 30º de amplitud, que el Sol recorre aparentemente al comenzar el verano.
Constelación zodiacal del hemisferio boreal formada por 60 estrellas visibles a simple vista. Contiene el cúmulo M44 y una estrella múltiple (triple), la zeta de la constelación. Sin. Cangrejo. Signo solsticial del zodíaco que da comienzo al verano en el calendario gregoriano. En la mitología griega, cangrejo que, enviado por Hera en socorro de la hidra de Lerna, hirió a Heracles en un pie y fue muerto por el héroe. La diosa lo llevó al cielo. Pasa por el meridiano a las nueve de la noche a mediados de marzo. Entre sus componentes destacan, aunque no con mucho brillo, el Pesebre y la Colmena.

CANGREJO - Cáncer.

CANGREJO, NEBULOSA DE - Nebulosa del Pequeña nebulosa planetaria de la constelación de Tauro, que constituye el resto de la explosión de una supernova que tuvo lugar en 1054. Es el objeto M1 del catálogo Messier y fue también la primera radiofuente descubierta.

CANÍCULA - Estrella más brillante del Can Mayor, llamada Sirio en la actualidad.

CANOPO - Estrella del hemisferio austral, de primera magnitud y una de las mayores del cielo. En realidad se trata de la segunda estrella en brillo de todo el cielo. Se halla a unos 100 años luz de la Tierra y su luminosidad intrínseca es mil veces superior a la del Sol.

CAPELLA o Capela - Estrella principal ( Aurigae) de la constelación del Cochero, de magnitud 1.

CAPRICÓRNIDAS - Enjambre de estrellas fugaces, visible entre el 25 de julio y el 4 de agosto, cuyo radiante está en la constelación de Capricornio.

CAPRICORNIO - Décimo signo o parte del Zodiaco, de 30º de amplitud, que el Sol recorre aparentemente al comenzar el invierno.
Constelación zodiacal del hemisferio austral situada entre Acuario y Sagitario. Formada por unas 50 estrellas visibles a simple vista, contiene el cúmulo M30 y varias estrellas múltiples. Signo solsticial del zodíaco que da inicio al invierno en el calendario gregoriano. En la mitología griega, monstruo consagrado a Pan. Zeus lo colocó en el cielo. En la mitología griega, monstruo consagrado a Pan. Zeus lo colocó en el cielo.

CASIOPEA - En la mitología griega, mujer de Fénix o de Cefeo y madre de Andrómeda. Comparó su belleza con la de las nereidas, pero Poseidón, irritado, obligó a su padre a entregarla a un monstruo marino. Después de su muerte, fue transformada en constelación.

CARNERO o Aries - Constelación zodiacal, situada al S de las constelaciones de Andrómeda y el Triángulo. Está constituida por unas 50 estrellas visibles a simple vista, la más brillante de las cuales es Hamal, de magnitud 2,2.

CÁSTOR - Estrella de la constelación de Géminis. Es una estrella doble, con un período de 350 años, y sus componentes tienen magnitudes de 2 y 2,9, respectivamente.

CEFEIDA - Estrella variable cuyo período guarda relación con el brillo absoluto.

CEFEO - Constelación boreal, situada cerca de la Osa Mayor. Está atravesada por la Vía Láctea. La estrella Delta (d) es la estrella tipo de las variables llamadas intrínsecas o pulsantes (las cefeidas).

CENTAURO - Constelación extensa del hemisferio austral, compuesta de estrellas muy brillantes, situada cerca y al occidente del Lobo y debajo de Virgo. Sus dos estrellas más brillantes, Alfa (a) y Beta (b) Centauri, apuntan a la Cruz del Sur. La estrella C de Alfa Centauri es la más cercana al Sol entre todas las conocidas.

CERBERO - En la mitología griega, perro de varias cabezas, hijo de Tifón y de Equidna, y guardián de los infiernos. Se le representaba con tres cabezas, cola de dragón y agitadas sierpes sobre el espinazo. Los muertos tenían que apaciguarlo con la torta enmelada que se había puesto en su tumba. Interviene en los relatos de Teseo, Orfeo y Eneas. Sólo Heracles consiguió domarlo, razón por la que lleva su nombre una agrupación de estrellas que forma parte de la constelación de Hércules.

Chandrasekhar, límite de. Para la masa de una estrella enana blanca, límite máximo correspondiente a 1,4 masas solares. Si la masa de la estrella fuese superior a 1,4, no sería capaz de compensar mediante la presión de radiación la atracción gravitatoria a la que están sometidas las capas externas y colapsaría. Sin. masa de Chandrasekhar.

CIGNIDAS - Enjambre de estrellas fugaces, visible entre el 18 y el 22 de agosto (máximo el 20), cuyo radiante está en la constelación del Cisne.

Circumpolar - La que está siempre por encima o por debajo del horizonte cuando varía su posición en el cielo con el movimiento diurno.

CISNE - Constelación boreal, situada en plena Vía Láctea, cuya estrella principal es Deneb (en árabe «cola») y que contiene también la doble aparente Albireo («pico de ave»).

COCHERO - Constelación boreal que contiene tres cúmulos abiertos (M36, M37 y M38), situados a distancias de unos 4.100 a 4.700 a.l., y la estrella Capella (alfa de la constelación).

COMPÁS - Constelación austral situada entre el Ave del Paraíso, el Centauro, el Lobo y la Escuadra. Está formada por 34 estrellas, la más brillante de las cuales es Circini (magnitud aparente 3,41).

CONSTELACIÓN - Conjunto de varias estrellas fijas vecinas que presentan una figura convencional determinada, cuyo nombre se le ha dado para distinguirlo de otros. Se suele entender por constelación el conjunto de unas pocas estrellas brillantes, separadas de los grupos vecinos por regiones de firmamento menos pobladas de estrellas conspicuas. Ya se distinguían estas regiones en las primitivas civilizaciones de Mesopotamia, Caldea, Fenicia y Egipto. Entre las constelaciones más antiguas manejadas en la actualidad se encuentran las situadas en el Zodiaco, esa estrecha franja a través de la cual se mueven el Sol, la Luna y los planetas.

COPA - Pequeña constelación del hemisferio austral, formada por estrellas poco brillantes.

CORONA AUSTRAL - Constelación austral de poca importancia formada por 49 estrellas.

CORONA BOREAL - Constelación boreal formada por 31 estrellas, la principal de las cuales es la doble Gema (La Perla), situada a 72 a.l. de la Tierra y con una compañera que describe una órbita alrededor de ella cada 17,4 días.

CORONA-AUSTRÁLIDAS - Enjambre de estrellas fugaces, visible entre el 14 y el 18 de marzo (máximo el 16), cuyo radiante está en la constelación de la Corona Austral.

CROTO - En la mitología griega, hijo de Pan y de Eufeme, la nodriza de las Musas, con las que fue criado. Zeus le convirtió en una constelación (Sagitario).

CRUZ DEL SUR - Constelación austral compuesta por 54 estrellas, cuatro de las cuales forman una cruz bordeada por una nube de materia oscura conocida como «saco de carbón». Contiene también el cúmulo del Joyero.

CUADRÁNTIDAS - Enjambre de estrellas fugaces, visible entre el 1 y 6 de enero (máximo el 4), cuyo radiante está en la constelación del Boyero.

CUERVO - Constelación austral formada por 53 estrellas, de las cuales las más importantes son Alchibá, Glenah y Algorab.

CÚMULO - Conjunto estable de estrellas relacionadas físicamente entre sí.
Cúmulo abierto. Cúmulo galáctico.
Cúmulo esférico. Cúmulo globular.
Cúmulo galáctico. El que está constituido por un número reducido de estrellas, entre 20 y 300, y presenta una débil concentración central. Sin. cúmulo abierto.
Cúmulo globular. El formado por más de 10.000 estrellas y que presenta en su centro una densidad tal que no es posible resolver los objetos que lo forman. Sin. cúmulo esférico.

DELFÍN - Pequeña constelación boreal formada por 31 estrellas, entre las que destaca la doble Delphini.

DENEB - Estrella de primera magnitud en la constelación del Cisne.

DENÉBOLA - Estrella de segunda magnitud en la constelación del León.

DIAGRAMA de Hertzprung-Russell (diagrama HR) - Si se representan gráficamente los tipos espectrales (o las temperaturas) de un gran número de estrellas en función de su luminosidad (o de su magnitud absoluta) aparecen varias características interesantes en el "diagrama de Hertzprung - Russell" resultante. La mayoría de las estrellas queda situada en una banda estrecha que va desde el extremo superior izquierdo del diagrama hasta el inferior derecho: en otras palabras, cuanto más calientes, más brillantes son. El Sol pertenece a este grupo, conocido como "secuencia principal". Hay también un grupo considerable de estrellas situadas por encima y a la derecha de la secuencia principal, que representa estrellas frías de tamaño mucho mayor que las estrellas de la secuencia principal de la misma clase espectral (es decir, con la misma temperatura) y, por lo tanto, mucho más luminosas: son las llamadas "gigantes rojas". Otro grupo importante está situado muy por debajo y a la izquierda de la secuencia principal. Son las "enanas blancas", estrellas muy calientes cuyos tamaños son comparables al de la Tierra. Su luminosidad es por lo tanto muy baja. Resulta que estos tres "tipos" de estrellas representan distintas etapas por la que pasa una estrella como el Sol durante el transcurso de su vida. Se cree que una estrella se forma cuando una nube de gas interestelar se derrumba bajo su propio peso. La temperatura de la nube crece durante el colapso y se forma una protoestrella. La luminosidad de la estrella en formación procede de la liberación de energía gravitatoria pero, al continuar la contracción, la densidad en el centro se hace muy alta y la temperatura central llega a alcanzar unos 10 7 K, punto en el que pueden empezar las reacciones de fusión nuclear, convirtiendo el hidrógeno en helio. Estas reacciones son capaces de suministrar suficiente energía para detener la contracción de la estrella al equilibrarse la presión térmica del gas con el empuje gravitatorio. Se alcanza un estado de equilibrio y la estrella se convierte en una estrella estable de la secuencia principal con una temperatura y luminosidad determinadas por su masa inicial: cuanto más masiva es la estrella, más caliente y brillante resulta. Permanece en este estado con pocas variaciones en sus propiedades superficiales mientras haya suficiente hidrógeno combustible en el núcleo para sustentar su producción de energía. Para una estrella como el Sol, se piensa que la etapa de secuencia principal dura unos 10 10 años. Puesto que la edad estimada del Sol es de unos 4,6 x 10 9 años, debería permanecer en la secuencia principal otros 5 ó 6 x 10 9 años más. Al final se agotará el hidrógeno del núcleo de la estrella, que quedará lleno de "cenizas" de helio. El núcleo, contrayéndose bajo el peso de las capas de materia situadas por encima, calentará el hidrógeno en una capa alrededor suyo hasta un nivel en que es posible la fusión nuclear. El resultado es que se incrementa substancialmente el ritmo de producción de energía, provocando la expansión de la estrella hasta que la presión interna y la atracción gravitatoria vuelven a estar en equilibrio. Este proceso provoca la expansión de la estrella hasta una gigante roja y su luminosidad puede llegar a crecer 1.000 veces. Cuando el Sol alcance esta etapa, el planeta Mercurio será engullido por el globo solar y dejará de ser posible la vida en la Tierra. Cuando la temperatura del núcleo alcanza unos 10 8 K, empieza una nueva reacción en el núcleo, que convierte helio en carbono; este proceso da lugar a otro estado de existencia relativamente estable. Sin embargo, una estrella no puede permanecer siendo una gigante roja durante mucho tiempo, ya que su gran luminosidad implica que está consumiendo sus reservas de combustible nuclear a un ritmo muy elevado. Después de unos pocos millones de años como máximo, el núcleo muerto en contracción ocupa casi toda la estrella que, agotada su energía nuclear, se derrumba formando una enana blanca. La contracción es detenida no por la presión térmica, sino por la presión de los electrones de alta velocidad del interior del núcleo, como resultado de la elevada densidad. Cuando se alcanza esta etapa, la masa no es substancialmente menor que antes, pero la densidad es alrededor de un millón de veces mayor. Una cucharadita de materia de enanas blancas, en la Tierra, pesaría varias toneladas. Como enana blanca, el Sol sólo radiaría su energía interna, enfriándose durante miles de millones de años hasta convertirse en un cuerpo frío y oscuro, una enana negra. Esta es la secuencia de acontecimientos para el Sol que suponen las teorías actuales de evolución estelar. Sin embargo, las cuestiones que se están planteando en la actualidad sobre los mecanismos que operan en el interior del Sol podrían llegar a tener consecuencias de gran alcance para toda la cuestión de la evolución estelar.

DORADA o PEZ DORADO - Constelación austral, situada cerca del pez Volador y la Hydra Austral, formada por 43 estrellas.
Contiene la Gran Nube de Magallanes.

DRAGÓN - Constelación boreal que rodea a la Osa Menor. Su estrella más brillante, g (gamma) Draconis, es la «estrella cenit» de Greenwich.

ERÍDANO - Constelación austral muy alargada en la que destacan su principio (Cursa, próxima a Rigel) y su final (Achernar). Contiene la galaxia espiral NGC1300.

EROS - Nombre dado al asteroide 433, muy notable por acercarse más que Marte a la Tierra.

ESCORPIO - Escorpión, signo del Zodiaco

ESCORPIÓN - Octavo signo o parte del Zodiaco, de 30í de amplitud,que el Sol recorre aparentemente al mediar el otoño. Constelación zodiacal que se halla delante del mismo signo y un poco hacia el oriente. Su estrella más brillante, Antares, el «Corazón del Escorpión», es roja y se clasifica entre las supergigantes. La nova U Scorpii ha tenido ya tres explosiones (1863, 1906 y 1936). Es, pues, una nova recurrente.

ESCUADRA o REGLA - Constelación austral formada por 64 estrellas.

ESCUDO DE SOBIESKI - Constelación boreal formada por 33 estrellas.

ESCULTOR o TALLER DE ESCULTOR - Constelación austral formada por 131 estrellas.

ESPIGA - Estrella de primera magnitud, en la constelación de la Virgen. Es el nombre vulgar de la estrella más brillante (a Virginis) de su constelación. Su luminosidad absoluta puede estimarse unas 440 veces superior a la del Sol.

ESTRELLA - En el uso común, cada uno de los innumerables cuerpos que brillan en la bóveda celeste, a excepción del Sol y la Luna. Cuerpo celeste que radia energía electromagnética, producida por reacciones nucleares que ocurren en su seno, como en el Sol. Para que se inicien las reacciones de fusión en el interior de una estrella, su masa debe ser superior a 0,05 veces la masa del Sol. Por encima de una masa 50 veces la masa solar, las estrellas pierden gran cantidad de materia ya que la presión de radiación supera a la atracción gravitatoria. Muchas estrellas forman parte de cúmulos estelares y aproximadamente la mitad de las visibles pertenecen a sistemas binarios o múltiples. Las estrellas se clasifican, en función de su espectro, de acuerdo con los llamados tipos espectrales. La relación entre la luminosidad absoluta y el tipo espectral se representa gráficamente mediante el llamado diagrama HR o diagrama Hertzsprung-Russell. La masa inicial de una estrella determina su evolución posterior y su final. Así, si la masa se encuentra entre 0,1 y 1,4 masas solares, la estrella se convierte en enana blanca; si la masa es superior, la estrella pasa por el estadio de supernova y acaba como púlsar o, si el residuo es mucho mayor, como agujero negro.
estrella binaria. Conjunto de dos estrellas ligadas gravitacionalmente entre sí y que describen órbitas alrededor de un centro de masas común. Sin. estrella doble.
estrella binaria espectroscópica. La no resoluble, cuya duplicidad se detecta mediante el estudio de su espectro.
estrella binaria fotométrica. La no resoluble, caracterizada por una luminosidad variable a causa de los eclipses de las componentes del sistema.
estrella cefeida. La pulsante con variación periódica de luminosidad y una variación de su espectro de igual período.
estrella circumpolar. La que está siempre por encima o por debajo del horizonte cuando varía su posición en el cielo con el movimiento diurno.
estrella de campo. La que está situada en un punto arbitrario del espacio y no pertenece a ningún enjambre.
estrella de carbono. Gigante roja caracterizada por un espectro con intensas rayas de carbono molecular.
estrella del Norte, o Polar. La que está en el extremo de la lanza de la Osa Menor. Actualmente la Polar está situada a menos de 1º al S del Polo Norte. Esta estrella, de segunda magnitud, dejará un día de ser estrella polar pues, a causa del movimiento de precesión del eje de la Tierra, el polo celeste al que apunta describe en 25.800 años un movimiento circular cuyo radio mide 23,5º.
estrella de neutrones. Estrella de varias decenas de km de radio, con una gran densidad y formada principalmente por neutrones.
estrella doble. Sistema de dos estrellas enlazadas por la gravitación universal. Cabe distinguir entre estrellas binarias visuales y binarias espectroscópicas. Las estrellas dobles permiten determinar con relativa precisión la masa de las componentes atendiendo al período de revolución. En las estrellas dobles espectroscópicas, la existencia del par se deduce de las desviaciones periódicas de las rayas espectrales.
estrella doble visual. La que permite observar sus componentes por separado.
estrella enana. La de pequeña masa y brillo cien veces inferior al del Sol; perteneciente a la secuencia principal del diagrama H-R.
estrella enana blanca. La de temperatura superior a 10.000 K, densidad de 100.000 g /cm3 y magnitud visual absoluta comprendida entre 10 y 15; en el diagrama H-R ocupa una zona situada debajo de la secuencia principal.
estrella enana marrón, se forma a partir de la condensación de una nube de gas. Las enanas marrones constituyen un eslabón entre los astros de mayor masa capaces de producir reacciones nucleares (las estrellas) y los planetas. La existencia de enanas marrones demuestra que pueden formarse astros de masa intermedia entre las estrellas y los planetas.
estrella
fugaz. Traza luminosa que produce el paso de un aerolito por la atmósfera, provocado por el desplazamiento rápido de un corpúsculo sólido que se hace incandescente al rozar con las capas superiores de la atmósfera.
estrella gigante. Estrella caracterizada por su gran tamaño y luminosidad, que ocupa una zona situada por encima y a la derecha de la secuencia principal del diagrama H-R.
estrella gigante roja. La gigante perteneciente a los tipos espectrales G, K o M.
estrella guía. La que permite seguir el movimiento diurno durante la obtención de una placa fotográfica.
estrella Mira. La variable gigante de largo período (80 a 1.000 días), cuyo espectro presenta líneas de emisión.
estrella múltiple. Sistema de más de tres estrellas enlazadas por la gravitación universal. Entre las múltiples, una de las más interesantes es la ternaria Centauri.
estrella nova. La variable cuya luminosidad aumenta de forma repentina hasta 100.000 veces antes de disminuir lentamente.
estrella oscura. En un sistema binario, aquella que no emite radiación visible. Sin. compañera oscura, componente oscura.
estrella Polar. Estrella del Norte.
estrella principal. La más luminosa de un sistema binario.
estrella pulsante. La variable caracterizada por presentar contracciones y expansiones periódicas.
estrella subenana. Aquella que tiene menor masa y luminosidad que las de la secuencia principal que tienen su mismo espectro.
estrella subgigante. Aquella cuyos valores de masa y luminosidad son intermedios de los correspondientes a las enanas y gigantes de su mismo tipo espectral.
estrella supergigante. La de gran masa y luminosidad.
estrella supernova. V. supernova.
estrella temporaria. La que repentinamente adquiere un brillo superior al ordinario y lo mantiene durante cierto tiempo. Recibe también el nombre de nova.
estrella variable. Aquella cuya luminosidad varía como consecuencia de modificaciones físicas intrínsecas (campo magnético, radio, tipo espectral, etc.).
estrella Wolf-Rayet. Estrella variable de gran luminosidad y masa, cuyo espectro se caracteriza por la presencia de anchas bandas de emisión y, en ocasiones, de rayas de
absorción débiles en su extremo violeta.

EXHALACIÓN - Estrella fugaz.

FÉNIX - Constelación austral, próxima al polo Sur galáctico, situada al sur de la Grulla. Está formada por 106 estrellas, la más brillante de las cuales es de magnitud 2,44.

FENÍXIDAS - Enjambre de estrellas fugaces cuyo máximo se produce el 4 de diciembre y cuyo radiante está situado en la constelación del Fénix.

FIJA -
esfera de las fijas, esfera celeste imaginaria que participa en el movimiento diurno de las estrellas.

FLECHA - Constelación boreal, situada entre el Cisne y el Águila, formada por 18 estrellas, todas ellas de magnitud no superior a 4. Sin. Saeta.

FOMALHAUT - Estrella principal de la constelación del Pez Austral. Situada a 23 a.l., tiene una magnitud de 1,3 y pertenece a la clase espectral A3. Es visible desde el hemisferio norte en otoño.

GALAXIA -
Galaxia Denominación reservada a la galaxia (Vía Láctea) que aparece en el cielo, vista desde la Tierra, como una banda luminosa, constituida por un conjunto de estrellas (entre ellas el Sol), polvo y gas interestelar. Tiene la forma de un disco de unos 100.000 años luz de diámetro, cuyo espesor aumenta desde la periferia hacia el centro (en que alcanza el valor máximo de 16.000 años luz). La rotación del núcleo, que curva las proyecciones de materia desde el centro hacia el exterior a velocidades superiores a los 100 km/s, confiere al conjunto de la Galaxia su peculiar estructura espiral. Los avances de la radioastronomía han permitido situar con exactitud el centro de la Galaxia y, además, establecer que el disco galáctico consta en realidad de varios brazos espirales que parten del núcleo (y que llevan los nombres de las constelaciones correspondientes a las zonas del cielo que ocupan). Son el brazo de Sagitario, el brazo de Perseo y el de Orión (en el que se encuentra el sistema solar). El Sol forma parte del disco de la Galaxia, a unos 32.000 años luz de su centro. La distribución estelar por toda la Galaxia no es homogénea; se observa una concentración máxima de estrellas hacia la constelación del Sagitario. Una mitad de la masa de los brazos consiste en materia interestelar, la otra constituye la masa de las estrellas. En los brazos se detectan sobre todo estrellas azules, que son las más luminosas y las más jóvenes (datan de menos de 5.000 millones de años). Entre esas estrellas, que constituyen la llamada «población I», a la cual pertenece el Sol, la materia interestelar es abundante y se supone que en ella se siguen formando nuevas estrellas. En el halo y en el núcleo predominan, por el contrario, las estrellas de la llamada «población II». Se trata de estrellas viejas, de gigantes rojas, cien veces menos brillantes que las azules. Si la Galaxia no girara sobre sí misma, los astros y la materia interestelar que la constituyen se precipitarían hacia el centro de gravedad del sistema. El conjunto del núcleo gira con una velocidad prácticamente uniforme. En el disco, por el contrario, la velocidad va disminuyendo del centro hacia la periferia. En las regiones donde se encuentra el Sol, la velocidad es de unos 220 km/s; así es como, arrastrada por el Sol, la Tierra describe una vuelta en torno del núcleo galáctico, en unos 200 millones de años.

GEMÍNIDAS - Enjambre de estrellas fugaces, visible entre el 7 y el 15 de diciembre, cuyo radiante está situado en la constelación de Géminis.

GÉMINIS - Tercer signo del Zodiaco, que el Sol recorre aparentemente a partir del 20 de mayo.
Constelación zodiacal que se halla delante del mismo signo o un poco hacia el oriente. El nombre alude a sus dos estrellas principales, Cástor y Pólux.

GIACOBÍNIDAS - Enjambre de estrellas fugaces, visible cada dos años, hacia el 9 o 10 de octubre, cuyo radiante está situado en la constelación del Dragón. Se origina por el paso del cometa Giacobini- Zinner cerca de la Tierra. Sin. Dracónidas.

GRULLA - Constelación del hemisferio austral, que se halla situada al S de las de Acuario y Capricornio, formada por 106 estrellas cuyo brillo no supera la magnitud 2.

HÉLICE - En la mitología griega, una de las ninfas nutricias de Zeus. Fue transformada por Cronos en constelación: la Osa Mayor.

HÉRCULES - Constelación boreal, situada entre la Lira y la Corona, formada por 227 estrellas (una de las más extensas del cielo) cuyo brillo no supera la magnitud 2. Contiene el cúmulo M 13 y la estrella HZ, una variable eclipsante. Alberga asimismo Hércules X1, una de las fuentes más intensas de rayos X del cielo.

HIADES - Constelación austral, formada por 84 estrellas que no destacan por su brillo.

HIADES - Cúmulo abierto situado a 37 parsecs de la Tierra, en la constelación de Tauro, que forma sobre la esfera celeste una V
alrededor de la estrella Aldebarán (no perteneciente al cúmulo). Está constituido por una esfera de 12 parsecs de diámetro que contiene unas 80 estrellas.

HIDRA HEMBRA - Constelación austral formada por 393 estrellas (la más extensa del cielo), la principal de las cuales tiene una magnitud de 2,2 (Alfard).

HIDRA MACHO - Constelación austral, cercana al polo, formada por 64 estrellas cuyo brillo no supera la magnitud 2,9.

HORNO - Constelación austral, situada junto a la de la Ballena, formada por 110 estrellas cuyo brillo no supera la magnitud 3.

ICARIO - En la mitología griega, príncipe lacedemonio, padre de Penélope. En la mitología griega, padre de Erígone, cuya mano entregó a Dioniso y a quien el dios, agradecido, enseñó a elaborar el vino. Dioniso vengó su muerte a manos de unos pastores ebrios infundiendo un furor demente a las mujeres de Atenas. Zeus le elevó al cielo, donde es un astro de la constelación del Boyero.

INDIO - Constelación austral, formada por 84 estrellas que no destacan por su brillo.

JIRAFA - Constelación boreal, situada entre el Cochero y la Osa Menor, formada por 138 estrellas poco brillantes cuya magnitud no supera el valor 4,2, de las cuales sólo 50 son visibles a simple vista.

LAGARTO - Constelación boreal, situada entre las del Cisne y Andrómeda, formada por 48 estrellas cuyo brillo no supera la magnitud 4.

LEBREL o Perros de Caza - Constelación boreal, situada entre el Boyero y la Osa Mayor, formada por 88 estrellas cuyo brillo no supera la magnitud 3. Contiene el cúmulo globular M 3, la galaxia M 51 y una gigante roja (Superba).

LEO o LEÓN - Constelación zodiacal que se halla delante del mismo signo. Contiene seis estrellas muy brillantes. En la cola del León se halla Denébola, de segunda magnitud.

LEÓN MENOR - Constelación boreal, situada al sur de la Osa Mayor, formada por 40 estrellas muy poco brillantes.

LEÓNIDAS - Enjambre de estrellas fugaces, visible entre el 15 y el 19 de noviembre, cuyo radiante está situado en la constelación de Leo.

LIBRA - Séptimo signo o parte del Zodiaco, de 30º de amplitud. El Sol entra en el signo en el equinoccio de septiembre y la constelación a finales de octubre. Contiene estrellas binarias notables y variables cuyas componentes tienen las magnitudes 5,0 y 6,2. Constelación zodiacal que en otro tiempo debió de coincidir con el signo de este nombre.

LIEBRE - Pequeña constelación meridional debajo de Orión y al occidente del Can Mayor. Su estrella más brillante es de tercera magnitud. Las orejas de la liebre mitológica la forman cuatro estrellas débiles situadas al S de la brillante Rigel de Orión.

LINCE - Constelación boreal formada por 87 estrellas débiles, cuyo brillo no supera la magnitud 4.

LÍNEA - línea de los ápsides. Eje mayor de la órbita de un planeta. Pasa por los dos focos de la elipse y los dos ápsides o puntos de la órbita más alejado y más próximo, respectivamente, al Sol, estrella o planeta en torno al cual gira el astro.

LIRA - Constelación boreal, poco extensa, formada por 69 estrellas. Contiene las estrellas Vega y ß Lyrae, prototipo de la
clase de las estrellas variables. Su estrella e Lyrae es un ejemplo de estrella doble doble (sistema cuádruple), mientras que RR Lyrae es una cefeida empleada como patrón de determinación de distancias estelares. Contiene la nebulosa planetaria M 57.

LÍRIDAS - Enjambre de estrellas fugaces, visible entre el 19-24 de abril y el 10-21 de junio, cuyo radiante está situado en la
constelación de la Lira.

LOBO - Constelación austral, situada entre el Escorpio y el Centauro, formada por 159 estrellas cuyas magnitudes están
comprendidas entre los valores 2 y 3.

LUCÍFERO - El lucero de la mañana. Se corresponde con el griego Phosphorus y se aplica al planeta Venus como estrella matutina. El mismo planeta recibe el nombre de Vesper o Hesperus como estrella verpertina. El nombre aparece utilizado en la versión de la Biblia para traducir el hebreo helol, «el que brilla».

MAGALLANES, NUBES DE - Designación que engloba las galaxias irregulares satélites de la Vía Láctea. Las nubes de Magallanes Grande (Mayor) y Pequeña (Menor) se aprecian a simple vista, la primera en la constelación de la Dorada y la segunda en la del Tucán. Distan de nosotros 150.000 y 180.000 años luz y tienen velocidades radiales de 250 y 180 km/s, respectivamente.

MÁQUINA NEUMÁTICA - Constelación austral, situada entre las que forman el Navío de Argos, formada por 85 estrellas que no destacan por su brillo.

MARKAB - Estrella de la constelación de Perseo, perteneciente al tipo espectral A y cuya magnitud tiene un valor de 2,6.

MENKAR - Estrella de la constelación de la Ballena, que tiene una magnitud 2 y forma una figura triangular con Aldebarán y Rigel.

MESA - Constelación austral, situada cerca del polo, formada por 44 estrellas cuyo brillo no supera la magnitud 4,5. Contiene, en su límite con la constelación de la Dorada, la Gran Nube de Magallanes.

MICROSCOPIO - Constelación austral, situada al S de la de Capricornio, formada por 69 estrellas poco luminosas.

MIRA CETI - Estrella de tipo espectral M, perteneciente a la constelación de la Ballena. Constituye el prototipo de las estrellas
variables de largo período, con amplitudes y períodos irregulares. Sin. Maravillosa.

MIRACH o MIRAK - Estrella de tipo espectral M y de magnitud 2,4, perteneciente a la constelación de Andrómeda.

MIRFAK - Estrella de la constelación de Perseo. Pertenece a la clase espectral F y tiene una magnitud de 1,9.

MIZAR - Estrella notable en la constelación de la Osa Mayor. Es la Ursae Majoris de los astrónomos, estrella de segunda magnitud, situada en la lanza del «Carro». Se trata de la primera estrella doble descubierta telescópicamente (Riccioli, 1650) y la primera también en ser fotografiada.

MONOCEROS - Nombre latino de la constelación del Unicornio.

MOSCA - (latín Musca) Constelación austral, situada entre el Camaleón y la Cruz, formada por 75 estrellas cuyo brillo no supera la magnitud 4.

MUSCA - Nombre latino de la constelación de la Mosca.

NAVÍO o NAVÍO ARGOS - Antigua gran constelación austral, subdividida en la actualidad en tres más pequeñas: la Popa, la Quilla o Carena y la Vela.

NEBULOSA - Acumulación de gas y polvo interestelares. También recibe este nombre la nebulosa que se encuentra en expansión como consecuencia de un fenómeno de cataclismo (por ejemplo una nova o supernova). La denominación, inadecuada, es debida al aspecto de planeta que ofrece observada desde la Tierra. Las nebulosas oscuras pequeñas, de formas redondas y localizadas en los brazos de la Vía Láctea, ricos en estrellas jóvenes, se conocen con el nombre de glóbulos (que se consideran como estados primarios de la formación de las estrellas o protoestrellas). El ejemplo más conocido de nebulosa planetaria es la llamada Nebulosa del Cangrejo, para la cual se ha podido calcular la fecha en que se produjo la explosión de supernova que la originó, a partir de la medición de la velocidad de expansión de sus componentes respecto de los restos de la estrella. La identificación errónea entre galaxias y nebulosas se debe al insuficiente poder de resolución que tuvieron los telescopios durante largo tiempo, lo que no permitía diferenciarlas con claridad. De aspecto muy variado, con frecuencia las nebulosas evocan formas conocidas que les dan nombre (Nebulosa de América del Norte, Nebulosa de la Cabeza de Caballo, etc.). A pesar de ser muy numerosas y poder ser estudiadas por millares con la ayuda
de telescopios potentes, presentan grandes dificultades de observación porque carecen de luz propia y la materia de que están constituidas es extremadamente difusa. Los gases que las forman (sobre todo hidrógeno y helio) presentan concentraciones que van desde 1 hasta 1 millón de átomos por centímetro cúbico, mientras que el polvo que contienen (elementos pesados y moléculas complejas) presenta densidades aún más bajas. A pesar de ello, estas concentraciones de materia interestelar poseen una cantidad suficiente de átomos luminiscentes y de granos de polvo capaces de reflejar la luz como para poder ser fotografiadas (empleando emulsiones muy sensibles y con tiempos de exposición muy prolongados). La dinámica de estas masas de materia está gobernada por la atracción gravitatoria, de suerte que se produce una atracción hacia el centro que, cuando alcanza una concentración suficiente, crea las condiciones adecuadas para la formación de una estrella (aislada o rodeada por un sistema planetario). Los diversos tipos de nebulosas representan los diferentes estadios que permiten al universo
reutilizar la materia que se ha dispersado con anterioridad, durante los fenómenos violentos que tienen lugar en él.
Nebulosa de reflexión. Nebulosa en la cual domina el polvo cósmico y cuya luminosidad se debe a que los granos de polvo reflejan la luz de una estrella próxima. Aunque su espectro coincide con el de la estrella que la ilumina, su coloración es azul debido a la desviación de los rayos.
Nebulosa extragaláctica. Galaxia.
Nebulosa oscura. Nebulosa especialmente rica en polvo interestelar, alejada de toda estrella excitatriz y que constituye una nube absorbente que oculta los astros situados detrás.
Nebulosa planetaria. La brillante y con aspecto de envoltura gaseosa extensa, que rodea a una estrella de temperatura elevada.

NORMA - Nombre latino de la constelación de la Regla.

NOVA - La variable cuya luminosidad aumenta de forma repentina hasta 100.000 veces antes de disminuir lentamente.

OCTANS - Octans Nombre latino de la constelación del Octante.

OCTANTE - Constelación austral, junto al Pavo Real y al Indio, formada por 88 estrellas. Alberga el polo Sur celeste.

OFIÚCIDAS - Enjambre de estrellas fugaces, visible entre el 17 y el 26 de junio, cuyo radiante está situado en la constelación del Ofiuco.

OFIUCO o SERPENTARIO - Constelación austral, cercana al ecuador celeste y situada entre Hércules, Sagitario y Escorpión, formada por 209 estrellas. Contiene los cúmulos estelares M9, M10, M12 y M14 y la nebulosa planetaria NGC 6572.

ORIÓN - Constelación ecuatorial, situada entre la de Tauro y las de los Canes Mayor y Menor, formada por 186 estrellas entre las cuales destacan Belatrix, Betelgueuse y Rigel. Tres de las estrellas de la constelación están alineadas formando el cinturón de Orión (las Tres Marías o los Tres Reyes). Otras tres, menos brillantes y dispuestas verticalmente debajo del cinturón, forman la llamada espada de Orión. Contiene la Nebulosa de Orión (M 42), la Cabeza de Caballo (NGC 20 24) y el radiante de las Oriónidas.

ORIÓNIDAS - Enjambre de estrellas fugaces, visible del 16 al 26 de octubre, cuyo radiante está situado en la constelación de Orión.

OSA -
Osa Mayor. Constelación siempre visible en el hemisferio boreal, y fácil de conocer por el brillo de siete de sus estrellas, semejando en junto un carro sin ruedas.
Osa Menor. Constelación boreal de forma semejante a la de la Osa Mayor, pero menor; la estrella más separada del cuadrilátero es la Polar.

PALOMA - Constelación austral, situada en las proximidades del Can Mayor, e integrada por 112 estrellas cuyo brillo no supera la magnitud 2,8.

PAVO REAL - Constelación austral, situada en las proximidades del polo Sur celeste, formada por 129 estrellas de las cuales la más brillante es de magnitud 2,12. Sin. Pavón.

PECES o PISCIS - Duodécimo y último signo o parte del Zodiaco. Constelación zodiacal que se halla delante del mismo signo y un poco hacia el oriente. Aunque la constelación es muy extensa,carece de estrellas brillantes. En esta constelación se halla ahora el primer punto de Aries, el equinoccio de primavera, situado antes en la constelación de Aries.

PEGASO - Constelación boreal, de gran extensión, formada por 178 estrellas. Contiene numerosas galaxias y el cúmulo M 15.

PERLA - Estrella de la constelación de la Corona Boreal, situada a 72 años luz de la Tierra. Posee una compañera que gira a su alrededor con un período de 17,4 días.

PERSEIDAS - Enjambre de estrellas fugaces, visible entre el 25 de julio y el 18 de agosto, cuyo radiante está situado en la constelación de Perseo.

PERSEO - Constelación boreal, próxima a la de Andrómeda y cruzada por la Vía Láctea, formada por 136 estrellas entre las que destacan Algol y Mirfak. Contiene el cúmulo globular M 34.

PEZ - Piscis.
Pez Austral. Constelación situada debajo de Acuario. Es una de las constelaciones tolemaicas australes. Su estrella más brillante, Piscis Australis, de magnitud 1,3, figura entre las 20 más brillantes del firmamento, formada por 75 estrellas, entre las cuales destaca Fomalhaut.
Pez Volador - Constelación austral, próxima al polo Sur, formada por 46 estrellas cuya magnitud no supera el valor 4.

PINTOR - Constelación austral formada por 67 estrellas, de las cuales sólo treinta son visibles a simple vista.

PISCES-AUSTRÁLIDAS - Enjambre de estrellas fugaces, visible del 15 de julio al 20 de agosto, cuyo radiante se encuentra situado en la constelación del Pez Austral.

PLÉYADES - Cúmulo abierto (M45) del cielo del hemisferio norte, situado a 350 años luz de la Tierra, en la constelación de Tauro. Está formado por cientos de estrellas, entre las que destacan Alción (la principal), Astérope, Celeno, Electra, Maya, Mérope y Taigeto. Sin. Siete Hermanas, Hespérides.

POBLACIÓN -
Población estelar, conjunto de estrellas que, desde un punto de vista estadístico, poseen propiedades intrínsecas o cinemáticas comunes, como la edad, la composición química, etc.

POLAR - Relativo a uno de los polos, o a las zonas próximas a los polos.
Círculo polar, círculo paralelo al ecuador, que marca el límite de las zonas polares, donde, durante los solsticios, el día o la noche duran veinticuatro horas.

PÓLUX o POLLUS - Estrella de primera magnitud en la constelación de los Gemelos.Ocupa el decimosexto lugar entre las estrellas más brillantes, con una magnitud aparente de 1,15. Es algo más brillante que Cástor.

PROCIÓN o PROCYON - Estrella de primera magnitud, en la constelación del Can Menor.

PROTOESTRELLA - Materia interestelar en proceso de condensación para formar una nueva estrella.

PROTOGALAXIA - Galaxia en proceso de formación.

PRÓXIMA - Estrella de la constelación austral del Centauro, la más cercana al sistema solar (su distancia es de 4,22 años-luz).

PÚLSAR - Fuente de radiación radioeléctrica, luminosa, X o gamma, cuyas emisiones son muy breves (alrededor de 50 ms) y se repiten a intervalos extremadamente regulares (de algunas centésimas de segundo a unos cuantos segundos). Según la hipótesis más aceptada, los púlsares son estrellas de neutrones en rotación rápida, dotadas de un campo magnético dipolar muy intenso. Su radiación procedería de partículas cargadas, aceleradas por el campo magnético hasta velocidades relativistas. Confinada en un estrecho haz y arrastrada por la rotación de la estrella, la radiación barrería el espacio a la manera de un faro giratorio.

PYXIS - Nombre latino de la constelación de la Brújula.

QUASAR - Astro de apariencia estelar cuyo espectro presenta un fuerte desplazamiento hacia el rojo, y que corresponde generalmente a una radiofuente potente y lejana. Se considera generalmente que los quasar son los objetos más lejanos actualmente observados en el universo. Parecen ser núcleos de galaxias en un estado de actividad particularmente intenso. Su luminosidad es del orden de cien a mil veces la de las galaxias, pero su radiación procede de un volumen muy pequeño, del orden de una centésima parte del diámetro de las galaxias, y presenta importantes fluctuaciones en cuanto a su duración.

QUILLA o CARENA - Constelación austral, una de las integrantes de la antigua constelación del Navío Argos, formada por 268 estrellas entre las que destaca Canope.

RADIOGALAXIA - Galaxia que emite una radiación radioeléctrica intensa.

RAPOSA o ZORRA - Constelación boreal, situada entre las del Cisne, el Águila y el Delfín, formada por 62 estrellas de las que sólo 45 son visibles a simple vista.

REGLA - Escuadra.

REGULO - Estrella de la constelación de Leo, situada a 67 años luz de la Tierra. Tiene una magnitud de 1,3 y pertenece al tipo espectral B.

RELOJ - Constelación austral, situada entre las de Erídano y el Retículo, formada por 68 estrellas poco brillantes que no superan la magnitud 5.

RETÍCULO - Constelación austral, una de las más pequeñas del cielo, formada por 34 estrellas poco brillantes.

RIGEL - Estrella de primera magnitud en la constelación de Orión. Es la séptima por su brillo aparente entre todas las estrellas del firmamento. Dista de la Tierra unos 540 años luz y posee un brillo absoluto 21.000 veces superior al del Sol.

RIGIL KENTARUS, la tercera estrella más brillante del cielo, en la constelación de Centauro.

RUKBAH - Estrella de magnitud 2,8 perteneciente a la constelación de Casiopea.

SAGITARIO o SAETERO - Noveno signo o parte del Zodiaco, que comprende del 23 de noviembre al 22 de diciembre. Se encuentra en la posición correspondiente a Escorpio.
3. Constelación zodiacal comprendida entre las de Águila, Serpiente, Escorpión, Telescopio y Capricornio. En la región de Sagitario se encuentra oculto el corazón de la Galaxia.

SCHEAT - Estrella de la constelación de Pegaso, de magnitud 2,6 y perteneciente al tipo espectral M.

SHEDIR  o Schédir - Estrella de la constelación de Casiopea. Es una variable perteneciente al tipo espectral K, cuya magnitud oscila entre 2,1 y 2,6. Sin. Shédar, Shédir.

SERPIENTE - Constelación ecuatorial, del cielo boreal, separada en dos partes (cabeza y cola) por el Ofiuco y formada por
123 estrellas, entre las que destaca Unuk (magnitud 2,75).

SEXTANTE  - Constelación ecuatorial, del cielo austral, situada debajo de la de Leo y formada por 75 estrellas cuyas magnitudes no superan el valor 4,5.

SIRIO - Estrella de primera magnitud, en la constelación del Can Mayor. Es la más brillante de todo el cielo. Se encuentra a unos 8,6 años de luz de la Tierra y su magnitud aparente es de -1,6, aunque su brillo absoluto es solo unas 30 veces mayor que el del Sol. Es una estrella cálida, blanca, de tipo espectral AO, cuya temperatura superficial alcanza unos 10.700º C. Sirio B es una enana blanca.

SIRRAH - Estrella de la constelación de Andrómeda, de magnitud 2,2 y perteneciente al tipo espectral A.

SOL - Estrella luminosa, centro de nuestro sistema planetario. La estrella más cercana a la Tierra, situada a una distancia media de 149,6 millones de km de nuestro planeta y perteneciente al tipo espectral G2. Tiene un diámetro de 1,4 millones de km y una masa 332.270 veces superior a la terrestre. (Con este significado suele escribirse con mayúscula.) Está formado esencialmente por hidrógeno (70 %) y helio (30 %) y presenta una densidad media de 1,4 g/cm3. En el núcleo central del Sol, donde se concentra el 60 % de su masa, se alcanza una temperatura de unos 15 millones de grados, suficiente como para que se verifiquen las reacciones termonucleares que generan la gran cantidad de energía que el astro emite constantemente. La energía generada se irradia hasta una distancia de 100.000 km de la superficie solar y llega hasta la fotosfera, que se encuentra a una temperatura de unos 6.000 oC. Dicha región está caracterizada por su  aspecto moteado (granulación) y por la presencia de las manchas solares (con un período de 11 años), que permiten determinar el período de rotación del astro. Por encima de la fotosfera se encuentra la cromosfera, zona en la que la densidad decrece mientras que la temperatura alcanza los 50.000 oC. Por último está la corona solar, que se extiende por el medio interplanetario hasta diluirse progresivamente formando el viento solar, que determina los límites  del sistema que rodea al Sol. 

El Sol es un inmenso globo de gases y plasma a elevadísima temperatura, distante de la Tierra unos 149,5 millones de km. Su diámetro, de 1.400.000 km, equivale a 109 diámetros terrestres y su volumen es aproximadamente 1.300.000 veces mayor que el de nuestro planeta. La masa del Sol es de 2 · 1033 g, por lo tanto «pesa» unas 332.000 veces más que la Tierra. Sin embargo, su densidad media es solo de 1,41 g/m3. La aceleración de la gravedad en la superficie (estimada) del Sol alcanza un valor 28 veces superior al que se registra en la superficie de la Tierra. Un hombre de 80 kg pesaría en el Sol bastante más de 2 t. El Sol gira sobre sí mismo en un período de 25,38 días (rotación sidérea). Traducido en caballos de vapor, el Sol irradia energía a razón de 5 · 1023 CV/s. A simple vista, el Sol se presenta como un disco brillante de bordes bien definidos. Esta superficie corresponde a lo que se llama la fotosfera, con regiones más brillantes (fáculas) y otras más obscuras (manchas o máculas), descubiertas en 1611 por Galileo. Por encima de la fotosfera solar se extiende la llamada cromosfera, de miles de kilómetros de espesor, pero poca densidad; en ella se encuentran las protuberancias, grandes nubes gaseosas. El máximo interés por los fenómenos del disco solar lo despiertan las llamadas fulguraciones o erupciones cromosféricas. Por encima de la cromosfera existe una capa mucho más tenue, la corona, visible a simple vista en los eclipses totales de Sol. Aplicando al Sol los principios de la termodinámica e hidrostática, se llega a deducir el estado físico del astro. En lo más interno, la temperatura ha de estar comprendida entre 12 y 21 millones de grados, y la presión ha de ser cercana a las 100.000 atm. En cuanto a la composición física, parece que el predominio del hidrógeno está comprendido entre el 35 y el 82 %. La vida del Sol, iniciada como astro independiente por lo menos hace unos 5 millones de años, parece indudable que se mantiene en virtud de reacciones nucleares con una transformación progresiva del hidrógeno en helio, proceso que implica la conversión del 0,7 % de la masa solar en energía pura. En su interior se transforman cada segundo 700.000.000 de t de hidrógeno en helio, de manera que irradia al espacio exterior unos 4,3 millones de «masa» por segundo. A este ritmo, para consumir el 10 % de su hidrógeno necesita unos 6000 millones de años.

DATOS GENERALES DEL SOL
Masa del Sol comparada con todos los demás astros del sistema. . 99,84% de la masa total
Semidiámetro aparente a la distancia media de la Tierra......................................................... 0º16´01´´
Paralaje horizontal, ecuatorial media ..................................................................................... 8´´ 794
Radio del Sol en km. ....................................................................................................... 695553,46
Radio en radios terrestres ........................................................................................... 109,053 veces
Superficie (Tierra = 1) ............................................................................... 11.900 veces la de la Tierra
Volumen (Tierra =1) ................................. ........................................ 1.296918,98 veces el de la Tierra
Masa (Tierra = 1) ................................................................................... 332.958 veces la de la Tierra
Densidad media (Tierra = 1) ................................................................................................... 0,256
Densidad media (Agua =1) ............................................................................................. 1,42 gr/cm3
Gravedad (Aceleración de la pesantez en superf. en el ecuador solar; Tierra =1) ................................ 27,6 g
Duración de la rotac. sideral de manchas solares, ecuador en t. solar medio.      ........................... 25,38 días
Duración de la rotación sinódica en el ecuador, en tiempo solar medio. ....................................... 27,25 días
Duración media de un ciclo de manchas solares. ..................................................................... 11,1 años
Temperatura de la fotosfera en grados celsius aproximados. .......................................................... 6000º
Constante solar por cm2 y por minuto. ....................... ............................................ 1,92 cal (cm/grado)
Distancia media a la Tierra en Km ............................................................................... 149,6 * 106 Km
Oblicuidad de la eclíptica (aproximada). .................................................................................. 23º 27´
Valor de la precesión general (aproximada). .............................................................. p = 0º 00´ 50´´26
Magnitud visual aparente ................................................................................................. m = - 26,9
Magnitud absoluta .............................................................................................................. M = 4,7
Duración del año sideral ......................................................................... 365,25636 días solares medios
Duración del año trópico (de las estaciones). ........................................... 365,2421956 días solares medios
Duración del año Gregoriano (actual) ............................................................................. 365,2475 días

SUPERNOVA. Nombre que reciben las estrellas variables de masa muy elevada que al alcanzar un estadio avanzado de su evolución explotan aumentando su luminosidad de manera brusca, entre 10.000 millones a un billón de veces, la cual disminuye posteriormente de forma más o menos rápida. Fenómeno experimentado por estas estrellas. 
Supernova de tipo I. La correspondiente a la explosión de una enana blanca que forma parte de un sistema binario y que incrementa su masa con la de su compañera hasta alcanzar el límite de Chandrasekhar. 
Supernova de tipo II. La asociada a las fases finales de la vida de las estrellas supermasivas. Se caracteriza porque la desintegración de su núcleo de hierro provoca la ruptura de su equilibrio y la consiguiente explosión.

TAÚRIDAS - Enjambre de estrellas fugaces, visible del 10 de octubre al 30 de noviembre, cuyo radiante está situado en la constelación de Tauro.

TAURO o TORO - Segundo signo o parte del Zodiaco, de 30 grados de amplitud, que el Sol recorre aparentemente al mediar la primavera. Constelación zodiacal que se halla delante del mismo signo o un poco hacia el oriente. Su estrella más brillante es Aldebarán, de 1.ª magnitud. En Tauro se halla la notabilísima nebulosa del Cangrejo.

TOLIMÁN - Estrella de la constelación de Centauro. Se trata de un sistema doble, en que una de las componentes es muy semejante al Sol.

TRAPECIO - Estrella múltiple de la constelación de Orión, cuyas cuatro componentes principales tienen magnitudes 6, 7, 7 y 7,5, inmersa en la Gran Nebulosa de Orión (M 42).

TRIÁNGULO - Constelación boreal, situada entre las de Aries y Andrómeda, formada por treinta estrellas. Contiene la galaxia espiral M33 (o NGC598), situada a 2.000.000 años luz de la Tierra.

TRIÁNGULO AUSTRAL - Constelación austral, situada cerca del polo sur celeste, formada por cuarenta y seis estrellas, tres de las cuales (las más brillantes) forman un triángulo.

TUCÁN - Constelación austral, próxima al polo Sur celeste, formada por 81 estrellas cuya magnitud no supera el valor 2,9. Contiene la Pequeña Nube de Magallanes.

UNICORNIO - Constelación austral, entre los Canes Mayor y Menor, Hidra y Orión, formada por 165 estrellas poco brillantes.

ÚRSIDAS - Enjambre de estrellas fugaces, visible entre el 17 y el 22 de diciembre, cuyo radiante está situado en la constelación de la Osa Mayor.

VEGA - Estrella de primera magnitud en la constelación de la Lira. Es la cuarta entre las de mayor brillo aparente de todo el firmamento. Será la estrella polar dentro de 12.000 años, como lo fue hace 14.000.

VELA o VELAS - Constelación austral, una de las tres que componen la antigua constelación del Navío Argos, formada por 248 estrellas de las cuales sólo 110 son visibles a simple vista.

VENUS. Planeta del sistema solar situado entre Mercurio y la Tierra (diámetro: 12104 km). Visible tanto a la salida como a la puesta de sol, a menudo recibe el nombre de Lucero del alba. Está envuelto por una densa atmósfera de gas carbónico. En su superficie se alcanzan temperaturas cercanas a los 500 C y presiones del orden de los 90 bar.

VÍA LÁCTEA o Camino de Santiago. Vasta nebulosidad en forma de banda discontinua, formada por millones de estrellas, que da la vuelta completa a la esfera celeste. Es una Galaxia de tipo espiral, de la que forma parte nuestro propio sistema solar. Su forma es discoidal, con unos 120.000 años luz de diámetro y unos 7.000 de espesor. La región central está ocupada por una zona ovalada de unos 12.000 años luz de radio (bulbo), cuyo centro constituye el núcleo de la galaxia, de unos 800 años luz, caracterizado por una gran actividad. Dicho núcleo, que se encuentra en el centro de una región situada en la constelación de Sagitario, contiene unos 10.000 millones de estrellas, alejadas entre sí por distancias del orden de una semana luz, lo que hace que interchoquen con frecuencia. Esta región, que no se ha podido explorar hasta épocas recientes, se conoce ya relativamente bien salvo una pequeña zona central, cuyo radio no excede la distancia que separa el Sol de Saturno. En el centro del núcleo existe una fuente de ondas de radiofrecuencia (Sagitario A), muy luminosa y de estructura muy complicada. Las zonas situadas por encima y por debajo del disco galáctico están también ocupadas por múltiples estrellas, si bien su número es inferior y decrece a medida que aumenta la distancia respecto del centro galáctico. Estas estrellas forman una región aproximadamente esférica, conocida con el nombre de halo. La Vía Láctea contiene unos 100.000 millones de estrellas, entre las cuales destaca el Sol, situado en las proximidades del plano central y que dista del centro de la galaxia una distancia equivalente a 2/7 del diámetro. Esta posición relativa respecto del plano galáctico justifica el hecho de que al observar el cielo en la dirección de éste se aprecie una gran aglomeración de estrellas, conocida popularmente con el nombre de Vía Láctea o Camino de Santiago. Por los mismos motivos, al observar zonas situadas en dirección perpendicular al plano galáctico, el número de estrellas es notablemente menor.

VIRGO o Virgen - Sexto signo del Zodiaco. En la actualidad entra el Sol en el signo de Virgo hacia el 23 de agosto, mientras que en la constelación no está presente hasta mediados de septiembre. Entre los astrólogos, segundo signo del hemisferio solar, segundo signo de la segunda triplicidad, lugar de exaltación de Mercurio y su domicilio cuando el astro es matutino. El signo está relacionado con el mito de Deméter.
Constelación zodiacal que se halla delante del mismo signo y un poco hacia el oriente. Está situada entre las del León, Bootes,Libra y Cuervo y contiene una estrella de primera magnitud, La Espiga. En ella aparecen las remotísimas galaxias que forman el nido o grupo al que pertenece nuestra Galaxia o Vía Láctea.

ZODIACO - Región de la esfera celeste que se extiende a 8o 30' a uno y otro lado de la eclíptica, y en la cual se mueve el Sol en su movimiento aparente, la Luna, los grandes planetas del sistema solar, excepto Plutón, y la mayoría de los pequeños. Actualmente se conserva la división del zodíaco en los 12 signos clásicos de la antigüedad: Aries, Tauro, Géminis, Cáncer, Leo, Virgo, Libra, Escorpión, Sagitario, Capricornio, Acuario y Piscis. En realidad, dichos nombres proceden de la posición de las constelaciones hace 2.000 años, cuando en el equinocio de primavera el Sol hacía su entrada en el signo que correspondía a la constelación de Aries. Debido al movimiento de precesión de los equinoccios, en la actualidad el punto vernal se alcanza cuando el Sol ha recorrido ya la mitad de la constelación de Piscis, pues se produce un desplazamiento de alrededor de 30o cada 2.150 años.
Signo del zodíaco. Entre los astrólogos, cada una de las doce partes en que está dividido el zodíaco, a partir de la intersección de la eclíptica y del ecuador celeste, o punto vernal.

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