Bandera - (De banda ´signo, estandarte´); sust. f.
1. Insignia formada por un trozo de tela sujeta a un asta que representa a un estado o a una colectividad: la bandera de España es roja y gualda.
2. Trozo de tela u otro material, de distintos colores y formas, que se emplea para hacer señales o como adorno: la bandera a cuadros indica que se ha llegado a la línea de meta; cientos de banderas colgaban de las calles durante las fiestas.
3. Conjunto de personas que forman parte de una colectividad agrupada por motivos ideológicos.
4. Desde los inicios de la dinastía china Qing, unidades militares independientes que agrupaban un número variable de hombres de armas, familias, vasallos y esclavos.
Fragmento de tela de variados tamaños colores y formas, que pende de un mástil y que desde la antigüedad se ha utilizado para distinguir entre sí las diferentes partes de un ejército o las diferentes nacionalidades.
Las banderas más comunes son las usadas como elemento de identificación, aunque también pueden servir para reconocer unidades militares, tipos de barcos, y todo tipo de organismos e instituciones. Otro tipo de bandera es el que facilita información, o las que se emplean para transmitir señales. En determinadas competiciones deportivas se usan las banderas como trofeo para los participantes.
La bandera más antigua de la que se ha tenido constancia apareció en las tumbas faraónicas del primer período egipcio, en una serie de cerámicas pintadas en las que se representó, sobre las cabañas en las que habitaban unos pueblos aborígenes egipcios, una bandera con un animal sagrado que era venerado por la tribu. Los persas portaban estandartes con águilas doradas y las alas desplegadas; los asirios, con palomas pintadas; los medos, banderas en las que aparecían tres coronas; los partos, la hoja de un sable; los armenios, un león coronado; y los escitas, un rayo.
Las doce tribus de Israel se distinguían entre sí por el color de sus banderas y por las efigies que en ellas pintaban. Los hetheos, un pequeño pueblo de Asia Menor, fueron quizás los primeros en tener un emblema nacional, el águila de dos cabezas. Los griegos comenzaron a usar banderas en los tiempos de Licurgo, en sus divisas colocaban la representación de los dioses protectores de cada ciudad; Esparta tenía a Cástor y Pólux; Atenas, la lechuza que representaba a Atenea; Tebas, la Esfinge; Corinto, un lobo; Macedonia, el bastón de Hércules. Los romanos también usaron insignias animales, como la loba, el caballo o el minotauro; durante el consulado Mario adoptó el águila, que con el tiempo se convirtió en la insignia de Roma. En tiempos del emperador Aureliano se adoptó, junto con el águila, el dragón, sobre paño rojo y unido a un asta dorada guarnecida de piedras preciosas.
La palabra bandera, de origen germánico (bandra, ´signo´) o latino (bandum), hizo su aparición en la Edad Media, aplicada como distintivo a la enseña que utilizaba cada Estado o grupo de tropas. En esa época, la bandera del Imperio Germánico llevaba la imagen del arcángel san Miguel y desde Federico I se adoptó el águila negra con las armas de la Casa imperial cruzadas en el pecho, sobre campo amarillo. En 1336 se instituyó que la bandera debía preceder a las tropas en combate. Además existió una bandera del emperador, que consistía en una tela listada en blanco y negro en cuyo centro dos espadas rojas se cruzaban.
En Francia, desde los tiempos de Luis VI se usó la bandera denominada oriflama de los abades de Saint Denis; consistía en un estandarte de seda roja de cinco puntas, con fleco verde alrededor. Carlos VII cambió esta bandera por el estandarte real azul con una cruz blanca en el centro. Posteriormente se adoptó la bandera blanca con la flor de lis de la Casa de Borbón. En 1789 París concedió a la Guardia Nacional los colores azul y rojo de la ciudad y el rey Luis XVI unió a éstos el blanco de la Casa Real; se dio así origen a la bandera tricolor que luego adoptó la República.
En España, los visigodos adoptaron los estandarte romanos, que en tiempos de la dominación musulmana fueron sustituidos por la multitud de banderas del Islam en las que era frecuente encontrar la media luna típica del mundo musulmán. Los cristianos, durante la Reconquista, fueron suprimiendo los símbolos musulmanes de los estandartes. El reino de León tenía por estandarte un león rojo sobre campo de plata; Castilla, un castillo sobre campo rojo; el reino de Aragón tenía por estandarte las barras rojas sobre campo amarillo. Cuando estos reinos se unieron, sus respectivas banderas se entremezclaron, dando lugar a la configuración del Escudo nacional, en el que también aparecen las insignias del reino de Granada y del de Navarra. Con la llegada de los Borbones a España, se introdujo el blanco de su Casa en la bandera española, pero como esto podía llevar a equívoco con los barcos y tropas francesas, se decidió suprimir el blanco y adoptar como bandera la introducida en Nápoles por Alfonso de Aragón cortada por la mitad. La bandera napolitana no era otra que las barras aragonesas colocadas en horizontal.
Vexilología. Es una ciencia muy joven que tiene por misión estudiar las banderas desde que la primera vez fueron usadas por los hombres símbolos semejantes. Para realizar este estudio, los expertos dicen que para representar la evolución y su uso tendríamos que investigar muchísimo pues es muy poco lo que de ello conocemos y para su estudio tendríamos que figurarnos una cinta en negro donde el comienzo de ella seria el año 0 del hombre sapiens en la tierra y el final de la cinta el momento actual o año 1999. Pues bien en esa cinta solo veríamos una pequeñísima mancha al final de ella pues es casi nada lo que se conoce del uso de las banderas.
La tradición de las banderas se remonta a los llamados Vexiloides, emblemas en general semirigidos o flexibles, completados a veces con elementos naturales que se hayan en el extremo o tope del asta y utilizados por todas las sociedades que son considerados de cierto nivel cultural desde tiempos muy antiguos como una señal de identificación o de agrupamiento bien con fines militares o religiosos.
No los podemos considerar banderas como tampoco a los blasones de escudos de armas las primitivas marcas o señas de las monedas o sellos.
Unas y otras, nacen cuando se comienzan a fijar las normas para su confección, es decir cuando se crea la Heráldica en un caso y se sistematiza la Vexilología.
Escudos y banderas comienzan a tener sentido en la convicción de dos clases:
Linajes -las familias comienzan a sustituir a las tribus-.
Diplomacia -los senados de ciudadanos burgueses que toman el puesto del caudillo guerrero y su entorno, apareciendo la simbología cívica y corporativa-.
Resumiendo: escudos y banderas son los modos representativos que tienen un desarrollo paralelo, frecuentemente compartiendo el símbolo porque nacen de una misma abstracción o inspirándose mutuamente.
En este tema tendríamos varias divisiones:
Vexilología: Que estudia las enseñas de acuerdo con criterios lingüísticos, estructuras de proposiciones o frases, matemáticos o teoría de los conjuntos y gestalticos.
Vexilonomia: Que estudia el uso conforme a las costumbres, lugares, épocas, normativa y legislación.
Vexilografia: Que estudia la descripción, la forma, y el empleo.
En la vexilología y también en la heráldica, no se tiene la oportunidad de consultar escritos o antigüedades para determinar cuando y como fueron usadas así como el lenguaje usado en esa terminología.
Banderas-1-ÁFRICA-1-África Septentrional y Sub-Sahara
Banderas-2-ÁFRICA-2-África Meridional
Banderas-3-AMÉRICA-1-América del Norte e Islas del Caribe
Banderas-4-AMERICA-2-America Central y America del Sur
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Banderas-6-EUROPA
Banderas-7-OCEANIA
Banderas-8-HISTORICAS
Banderas-9-ORGANIZACIONES INTERNACIONALES
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Banderas-11-UNIVERSIDADES
Banderas-12-VEXILOGRAFIA-TERMINOS
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