|
|


Calendario
COPTO
Presente por sus monumentos, el antiguo Egipto queda inconscientemente
vivo en innumerables gestos y costumbres, cuya antigüedad desconocen
los felás modernos (Serge Sauneron, Dictionnaire de la civilisation
égyptienne),
La sorprendente vitalidad de la antigua cultura egipcia sigue todavía
presente en no pocos aspectos de la vida del actual Egipto. Los años
transcurridos, y sobre todo, la implacable superposición de culturas,
no han logrado, sin embargo, desarraigar costumbres y tradiciones que,
muchas veces inconscientemente, perviven en múltiples facetas de
la vida religiosa, agrícola y cultural del pueblo egipcio. Caso
típico de esta supervivencia es el del calendario del antiguo Egipto,
al que Posener define como "el único inteligente que existió
jamás en la historia humana". Este calendario preside aún
hoy la vida religiosa de los cristianos coptos, la actividad agrícola
de los egipcios y conserva los nombres de los dioses y de las fiestas
de época faraónica.
Para medir el tiempo, los egipcios acudían a una división
racional, consecuencia de observar los fenómenos celestes y relacionarlos
con la crecida del Nilo y el retorno de las estaciones. Para los egipcios,
el tiempo se encerraba en lo que tarda en sazonar un determinado cultivo.
A su vez, este tiempo estaba caracterizado por dos fenómenos naturales:
la inundación del Nilo y la aparición helíaca de
Sothis, nuestro Sirio, visible tras un periodo de setenta días
de ocultación.
De acuerdo con estas premisas se confeccionó un calendario lunar
que repartía el año en doce lunas, unas de veintinueve y
otras de treinta días. Estos doce meses se dividían en tres
estaciones de cuatro meses cada una: la estación de la inundación
o Akhet, la de la siembra o Peret y la de la cosecha o Chemou. A su vez,
cada mes se subdividía en tres décadas, pero como a este
ciclo lunar le faltaban once días para coincidir con la aparición
de Sotis, se intercalaba un mes supletorio cada dos o tres años
consagrado al dios Thot .
La cifra de trescientos sesenta y cinco días para el conjunto del
año solía coincidir con la crecida de las aguas. Las observaciones
astronómicas demostraron que el año sotíaco relacionado
por los egipcios con el principio de la crecida equivalía aproximadamente
a un año solar. El año lunar, que cuenta de 354 días
mínimo a 384 máximo, da asimismo la cifra de 365 días
si se considera la media de veinticinco años lunares.
Pero la desigualdad de los meses y la incrustación de uno irregular
descabalaba el funcionamiento de las instituciones civiles hacía
dificil la recaudación de impuestos. Un año en que la riada
coincida con la aparición helíaca de Sotis se produce la
primera reforma del calendario. El año de 365 días se divide
entonces en doce meses regulares de treinta días a los que se añaden
4, 5 ó 6 días epagomenes.
Calendario1-
INTRODUCCIÓN
Calendario-2-
ICONOGRAFÍA
Calendario-3-
ALMANAQUE
Calendario-4-
CRISTIANO
Calendario-5-
AMERINDIO
Calendario-6-
AZTECA
Calendario-7-
CHINO
Calendario-8-
COPTO
Calendario-9-
EGIPCIO
Calendario-10-
GREGORIANO
Calendario-11-
HEBREO
Calendario-12-
ISLÁMICO
Calendario-13-
JULIANO
Calendario-14-
MAYA

|
|