ESCENAS
DE LA NAVIDAD
1. La Anunciación a María
Los
únicos datos de que disponemos, sitúan la visita anunciadora del
arcángel Gabriel a María, en la ciudad de Nazaret de la región
de Galilea.
La
escena se suele situar en el interior de una vivienda humilde
propia del entorno. Para aportar profundidad a la escena, haremos
que a través de alguna puerta o amplio ventanal de la estancia
pueda verse algún paisaje rural o urbano
2. Visitación de María a Isabel
María
llega a pasar nos días a casa de su pariente Isabel y ésa sale
a la puerta a recibirla. Isabel era esposa del sacerdote Zacarías,
perteneciente por tanto a una clase acomodada y respetada. Parece
indicado que representemos la escena a la puerta de una vivienda
no excesivamente rústica y humilde. Quizás un jardín con un porche
emparrado, un pozo y algunos animales domésticos como únicos e
indiferentes asistentes a la entrañable escena.
3. Los desposorios de María y José
Lo
más apropiado es representar la escena en el interior de un pequeño
templo o sencilla sinagoga de pueblo, donde varios ancianos asistirán
sentados a la ceremonia. Probablemente de pie y algo más delante
destacaremos un sacerdote ante el que se encuentran María y José,
que portará en su mano el cayado florecido.
4. El sueño de José
En
el interior de una humilde vivienda, muy abierta al exterior,
podemos representar el modesto taller de carpintería del artesano
José. A la puerta o en un rincón recogido de la estancia, José
se ha quedado dormido y recibe en sueños la visita de un ángel
que le da a conocer la obra del Espíritu en la virginal encarnación
de María.
Prestemos en esta escena especial atención a la ambientación que
demos al taller del carpintero, incluyendo herramientas y utensilios
antiguos propios del oficio.
5.
Pidiendo posada
En
esta escena debemos pretender imprimir una dulce sensación de
desamparo y soledad. Presentaremos un exterior de paisaje urbano.
Quizás una estrecha y sinuosa calleja desembocando en una pequeña
plaza en la que, ante una puerta de posada, un posadero en actitud
poco amistosa deniega el asilo a la pareja. José dialogando con
el posadero y María algo apartada, esperando ansiosa el resultado
de la gestión del esposo, montada en le borriquillo o quizás descansando
sentada en alguna bancada.
Podemos
apoyar la escena con una tenue iluminación con efectos de atardecer.
6. El empadronamiento
Nos
aproximaremos a este ambiente representando la plaza del pueblo
circundada por pequeñas viviendas y tenderetes de artesanos y
comerciantes.
En
el centro de la plaza, la fuente comunitaria, con mujeres portando
cántaros. A un lado podemos situar la posada con viajeros entrando
y saliendo. Bajo el porche de la posada o situada en sus proximidades,
una mesa custodiada por soldados romanos. En ella un escribano
atiende a la inscripción de los ciudadanos en el censo. En lejanía
aunque solos y destacados, acercándose a la plaza, veremos a José
tirando del asno que porta a María.
7. Anunciación a los pastores
Construiremos
un paisaje rural, quizás a la orilla de un riachuelo. Allí colocados
al aire libre, protegidos junto a una pared rocosa, en un sencillo
cobertizo, o bajo el cobijo de las ramas de un árbol, varios pastores
agrupados alrededor de una acogedora hoguera, reciben admirados
la gozosa nueva que les trae el ángel.
Colocaremos
al ángel en un plano algo más elevado del terreno, procurando
iluminarlo de forma que destaque claramente.
Indiferentes
a la aparición, esparcidas aquí y allá, pastando apaciblemente,
un buen número de ovejas y cabras
Podemos
colocar una iluminación nocturna, sobre la que podemos destacar
el brillo de la estrella de Belén. Podemos aportar a la escena
un bello simbolismo, construyendo para ello un fondo de lejanía,
en el que colocaremos un pequeño Portal iluminado.
8. Adoración de los pastores
Construida
la cueva o portal, colocaremos en proximidad algunos pastores
en actitud reverente, teniendo cuidado de que ninguno de ellos
nos tape la visión de la escena.
Podemos
colocar algunos sencillos objetos como frutos, quesos, e incluso
algún corderillo, como humildes presentes ofrecidos por los visitantes
al Niño Dios.
9. Cabalgata de los Magos
Guiados
por una brillante estrella, colocaremos a los Magos y a sus servidores
viajando hacia el Portal, a lomos de camellos o caballos.
Un
buen efecto se consigue colocando a la caravana en un primer plano,
dentro de un paisaje semidesértico con escasa vegetación. En el
último plano de la escena situaremos en lejanía, un pueblecito
rodeado de un paisaje más verde, hacia el que los Magos dirigen
su camino.
Quizás
la luz más recomendable para esta representación sea la correspondiente
a un amanecer rojizo que comience a nacer por detrás del mencionado
pueblito.
10. Adoración de los Magos
Podemos
representar la adoración de los Magos, en el mismo escenario y
cronología del Nacimiento, o algún tiempo después, instalada ya
la Familia en su hogar, con el Niño algo más crecido y en entorno
del taller artesano de José.
Si
disponemos de grupos de servidores de los Magos, descargando sus
presentes de los recostados camellos, los situaremos en el exterior
de la vivienda, en un patio o explanada.
11. Huida a Egipto
Buscaremos
en la representación de esta escena, conseguir el efecto de desvalida
soledad. Solos, María y José con Jesús Niño. Bien recorriendo
un paisaje desértico, que podemos ilustrar con algunos restos
de templos, esfinges, pirámides, o bien saliendo de un paisaje
arbolado, hacia la aridez del desierto.
También
podemos escenificar algún alto en el camino de la huida, amparando
a los viajeros en el verde de algún oasis o buscando la sombra
entre las semi derruidas piedras de algún monumento.
En
zonas desérticas de elevadas temperaturas, es lógico deducir que
se deba viajar en las horas del amanecer o el atardecer, evitando
el calor de las horas centrales. Por eso utilizaremos una iluminación
tenue en tonos anaranjados o azulados.
12. Taller de Nazaret
El
ambiente que intentaremos plasmar, será similar al del Sueño de
José, aunque en el taller debe notarse la presencia femenina de
María y la de un Niño Jesús, ya algo crecido, que juega a aprender
el oficio de José ante la amorosa y solícita presencia de los
padres entregados a sus labores diarias.
13. Presentación de Jesús en el Templo
Esta
escena se enmarcará en el interior del lujoso templo de Jerusalén.
Entre mármoles y columnas, un anciano Simeón sostendrá al Niño
en los brazos, mientras José y María portando la ofrenda de dos
palomas, escuchan sorprendidos la visión profética del anciano.
14. Jesús entre los Doctores
Volvemos
a encontrarnos a Jesús en el interior del templo de Jerusalén.
Contaba Jesús entonces con doce años de edad.
Se
trata de representar la escena en el interior del Templo de Jerusalén,
cuyo lujo y magnificencia era proverbial. Incluiremos por tanto
en la decoración mármoles, oros y elementos propios de una rica
construcción.
Podemos
representar allí un grupo de doctores sentados en semicírculo,
sobre bancos de madera o de piedra, alrededor de un gran atril
sobre el que reposarán los pergaminos de las Escrituras. Junto
al atril, el joven Jesús sorprende a los doctores con sus preguntas
y sus conocimientos de la Ley. En un rincón de la escena, al margen
de ella, próximos a una puerta que acaban de traspasar, José y
María contemplan sorprendidos el protagonismo de Jesús.
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