Himno
de BOLIVIA
Letra:
José de Sanjinés
Música: Leopoldo Benedetto Vincenti
Año: 1842
(I)
¡Bolivianos!...
¡el hado propicio
Coronó nuestros votos y anhelo!...
Es ya libre, ya libre este suelo,
Ya cesó su servil condición.
Al estruendo marcial que ayer fuera
Y al clamor de la guerra, horroroso,
Siguen hoy en contraste armonioso
Dulces himnos de paz y de unión.
Coro
De la Patria,
el alto nombre
En glorioso esplendor conservemos...
Y, en sus aras de nuevo juremos:
¡morir antes que esclavos vivir!
¡morir antes que esclavos vivir!
(II)
Loor eterno a los
bravos guerreros,
Cuyo heróico valor y firmeza,
Conquistaron las glorias que empieza
Hoy Bolivia feliz a gozar.
Que sus nombres el mármol y el bronce
A remotas edades transmitan
y en sonoros cantares repitan:
¡Libertad, Libertad, Libertad!
(III)
Aquí alzó
la justicia su trono
que la vil opresión desconoce,
y en su timbre glorioso legose
libertad, libertad, libertad.
Esta tierra inocente y hermosa
que ha debido a Bolívar su nombre
es la patria feliz donde el hombre
goza el bien de la dicha y la paz.
(IV)
Si extranjero poder,
algún día,
sojuzgar a Bolivia intentare,
al destino fatal se prepare
que amenaza a soberbio agresor.
Que los hijos del grande Bolívar
han ya mil y mil veces jurado morir
antes que ver humillado de la Patria
el augusto pendón.
NOMBRE OFICIAL República de Bolivia.
CAPITAL Sucre (capital constitucional y sede del poder judicial). La
Paz (sede del gobierno).
SUPERFICIE 1.098.581 km²
POBLACIÓN 8.586.443 hab. (estimada 2003)
IDIOMA Castellano, quechua, aymara.
RELIGIÓN Católica, protestante, otras.
MONEDA Peso Boliviano.
CIUDADES PRINCIPALES Cochabamba, Oruro, Santa Cruz, Potosí,
Tarija, Cobija, Trinidad, Santa Ana, Achacachi, Reyes, Pulacayo.
GEOGRAFÍA
El relieve está dominado por los dos grandes ramales andinos:
la cordillera Occidental (6550 m en el pico Sajama) y la Oriental, formada
por una compleja superficie de aplanamiento, la Puna, por encima de
los 4000 m, interrumpida por grandes macizos volcánicos (Illampu,
7014 m). Entre ambas está situada la región de El Altiplano*,
con los lagos Titicaca y Poopó, y grandes salares (Uyuni). El
Oriente, que se extiende desde el pie de los Andes hacia el río
Paraguay, es una tierra de llanuras y bajas mesetas, cubierta por la
selva. Cerca de la mitad de la población es amerindia (aymara
en el Altiplano, quechua en los valles); los mestizos representan casi
un tercio de la población, y el resto son criollos. Los cultivos,
en general con métodos tradicionales y bajos rendimientos, cubren
apenas un 3% de la superficie del país; es notable la producción
de hoja de coca. Dada la debilidad de la industria, reducida a la transformación
de productos agrícolas, el textil y, recientemente, la petroquímica,
la economía descansa en la exportación de minerales: estaño
(5.° productor mundial), cinc, volframio, antimonio, plomo y hierro,
a los que se han añadido posteriormente el petróleo (Oriente,
Chaco) y el gas natural, primer producto de exportación. Los
principales socios comerciales son Argentina, Brasil, E.U.A., Gran Bretaña,
Alemania y Japón. La balanza comercial arroja un déficit
creciente, y el P.N.B. por habitante bajo.
HISTORIA
El poblamiento precolombino
Con anterioridad a la conquista española el territorio que constituye
la actual Bolivia estaba ocupado por pueblos pukina y aymara; entre
éstos se desarrolló la cultura de Tiahuanaco (500-1000
d. J.C.), a la que siguió la etapa «chullpa», hasta
que fue sometido por el imperio inca (c. 1450).
La conquista y colonización española
1535-1538: Gonzalo y Hernando Pizarro consumaron la conquista del Alto
Perú.
1544: el descubrimiento de los yacimientos de plata del Potosí
nucleó su explotación colonial.
1551: la audiencia de Charcas, integrada en el virreinato del Perú,
configuró el marco territorial del futuro estado boliviano.
1776: el Alto Perú pasó a formar parte del virreinato
del Río de La Plata.
La independencia
1809: sublevaciones criollas en La Paz, Chuquisaca, Potosí, Cochabamba
y Santa Cruz, reprimidas por el ejército virreinal que derrotó
también a las tropas enviadas por la junta de Buenos Aires.
1810: el Alto Perú, reincorporado al virreinato peruano, constituyó
el último reducto de la dominación española en
Sudamérica.
1825: Sucre, enviado por Bolívar, convocó una asamblea
constituyente que proclamó la independencia de Bolivia como un
estado diferenciado del Perú y de las Provincias Unidas del Río
de la Plata.
La consolidación del nuevo estado
1826-1828: Sucre fue proclamado presidente vitalicio, pero las disidencias
criollas internas y la presión peruana le obligaron a dimitir.
1829-1839: su sucesor, Santa Cruz, organizó el nuevo estado y
promovió la Confederación Perú-boliviana (1837-1839),
disuelta por la oposición de Argentina y Chile, cuyo ejército
derrotó a Santa Cruz.
1841: una última invasión de Bolivia por tropas peruanas
pudo ser detenida en la batalla de Ingavi, ratificándose así
la independencia boliviana.
La era de los caudillos y la pérdida del litoral
Bolivia quedó en poder de una serie de caudillos, que se sucedieron
violentamente en el poder, como Belzú (1848-1855), Melgarejo
(1864-1871) y Daza (1876-1880). Sus gobiernos despóticos mantuvieron
el orden social colonial en una época marcada por el declive
de la minería tradicional.
1879-1883: el control de las explotaciones salitreras del litoral desencadenó
la guerra con Chile (guerra del Pacífico), al cabo de la cual
Bolivia perdió su región litoral en beneficio de Chile.
La república oligárquica
1882-1889: el partido conservador, representante de los intereses de
la aristocracia tradicional, gobernó el país desde el
acceso a la presidencia del rico minero potosino Gregorio Pacheco (1884-1888);
sin embargo, la decadencia de las explotaciones argentíferas
socavó la hegemonía conservadora.
1889-1920: la revolución de 1899 llevó al poder al partido
liberal; su gestión en la que destacó el general Montes,
dos veces presidente de la república (1904-1909 y 1913-1917),
estuvo significada por el traslado de la capital a La Paz y la expansión
de la minería del estaño. Una nueva revolución,
en 1920, acabó con la hegemonía liberal, pero ni el gobierno
del republicano Saavedra (1921-1925) ni el nacionalismo autoritario
de Siles (1926-1930) generaron un sistema político estable.
La guerra del Chaco y el M.N.R.
1932-1935: la derrota ante Paraguay (guerra del Chaco) precipitó
la quiebra de la república oligárquica.
1936-1946: una generación de militares (Toro, Busch, Villarroel)
asumió el poder con un programa nacionalista y de reformas sociales,
sistematizado por el Movimiento nacionalista revolucionario.
1952-1966: la insurrección popular de 1952 entregó el
poder al M.N.R.; durante las presidencias de Paz Estenssoro y Siles
Zuazo, el M.N.R. nacionalizó el estaño e impulsó
una reforma agraria.
1964: la ruptura con los sindicatos obreros, encabezados por Lechín,
marcó el inicio del declive del M.N.R.
Entre el nacionalismo populista y el autoritarismo militar
1966-1969: el general Barrientos, que liquidó el foco guerrillero
del Che Guevara (1967), inició un nuevo período de gobiernos
militares, que oscilaron entre la experiencia izquierdista de Torres
(1970-1971) y la dictadura derechista de Banzer (1971-1978).
1978-1982: sucesivos golpes militares impidieron el acceso a la presidencia
de Siles Zuazo, vencedor en las elecciones de 1978, 1979 y 1980; en
esta nueva fase de dictaduras militares la tradicional alianza con la
oligarquía del estaño fue sustituida por la implicación
de sectores militares en el narcotráfico.
El retorno a un régimen civil
1982-1989: el descrédito interno e internacional de los gobiernos
militares propició finalmente la entrega del poder a Siles Zuazo,
quien moderó su programa de reformas ante la crítica situación
económica. Esa línea de acción fue seguida por
su sucesor, Paz Zamora (1989-1993), líder del Movimiento de izquierda
revolucionaria y anterior aliado de Siles Zuazo, que accedió
a la presidencia con el apoyo de Banzer. La estabilización económica
y el alejamiento del ejército de la acción política
propició el retorno al poder del M.N.R., con G. Sánchez
de Lozada como presidente, en 1993.
INSTITUCIONES
El poder ejecutivo lo asume el presidente de la república, que
es elegido cada cuatro años, en primera instancia por voto popular,
y en segunda, si no obtiene mayoría absoluta, por la cámara
de diputados. El legislativo es bicameral, compuesto de cámara
de diputados y senado, ambas electas por sufragio universal. El país
se divide en nueve departamentos, regidos por un gobernador nombrado
por el presidente.
LITERATURA
Época colonial: B. Arsanz de Orsúa y Vela. -S.
XIX: R. J. Bustamante, M. J. Cortés, M.J. Mujía, M.J.
Tovar, N. Aguirre, G. René-Moreno.
-S. XX: R. Jaimes Freyre, A. Arguedas, A. Chirveches, J. Mendoza, A.
Díaz Villamil, C. Medinaceli.
Generación del Chaco: A. Costa du Rels, A. Guzmán, A.
Céspedes, Ó. Cerruto.
Otros narradores: R. Botelho Gosálvez, Ó. Soria Gamarra,
J. de la Vega, N. Taboada, T. Córdova Claure, R. Prada Oropeza,
A. Cáceres Romero, R. Teixidó.
Poesía: F. Tamayo, O. Campero Echazú, G. Viscarra Fabre,
Y. Bedregal, E. Kempff Mercado, J. Sáez, Ó. Alfaro, A.
Cardona Torrico, P. Shimose. Ensayo: G. Francovich, A. Guzmán,
F. Díez de Medina, R. Prudencio, P. Díaz Machicao, J.
Siles Salinas, E. Ávila Echazú, M.B. Gumucio.
BELLAS ARTES
Principales ciudades de interés artístico y arqueológico
Ircallajta (Cochabamba), La Paz, Potosí, Sucre, Tiahuanaco (lago
Titicaca).
Artistas célebres
Época colonial.
Arquitectura: Sebastián de la Cruz, Francisco Jiménez
de Sigüenza, Martín de Oviedo, Bernardo de Rojas.
Escultura: Francisco Tito Yupanqui, Gerónimo Alcócer,
Gaspar de la Cueva, Gómez y Andrés Hernández Galván.
Pintura: Manuel de Oquendo, Melchor Pérez de Holguín,
Leonardo Flores, Gaspar M. De Berrio.
-S. XIX.
Arquitectura: Fray Manuel de Sanahuja, José Núñez
del Prado, José María Trigo.
Escultura: Pedro Enríquez, Julia Sandoval.
Pintura: Manuel Ugalde, Antonio Villavicencio, Juan de la Cruz Tapia,
Saturnino Porcel.
-S. XX.
Arquitectura: Adán Sánchez, Julio Mariaca Pando, Emilio
Villanueva, Luis Iturralde, Alberto Iturralde.
Escultura: Marina Núñez del Prado, Raúl Terrazas,
Emiliano Luján, Hugo Almaraz.
Pintura: Cecilio Guzmán de Rojas, M. Luisa Pacheco, Alfredo da
Silva, Enrique Arnal, Zoilo Linares, A. Mariaca.
MÚSICA
La música popular o culta ha conservado hondas raíces
autóctonas, quechua y aymara.
S. XX: A. González Bravo, E. Caba, H. Vizcarra Monje y J.M. Velasco
Maidana.

