Himno
de MELILLA
LETRA
Ana Riaño López
MUSICA Aurelia Eulalia López Martín.
Reconocimiento del mismo en la Ley 2/1995, de 13 de marzo.

Entonemos un himno delante
de la ilustre Melilla con voz
que, arrancando del pecho, levante
de los labios un grito de amor.
Un pedazo de España,
Melilla,
que de tres religiones surgió:
musulmana, cristiana y judía,
y al calor de sus rezos creció.
Melilla faro fiel,
muralla azul, puerta de gloria,
luz y coraza de doncel,
caudal de un sur para la Historia.
Mirad sus hijos,
su esplendor,
racimos tiernos de laurel
que ciñe a un solo corazón.
Un pueblo inmenso puesto en pie.
Marinera entre piedras
levanta
las raíces que España le dio,
generosa regala su savia
y la ofrenda con gozo y ardor.
Levantad tantas
frentes al cielo,
que del cielo no vean el mar.
Apretad tantos brazos que el vuelo
sea un estruendo de gloria y de paz.
Y de paz.
MELILLA
C. de España, en la costa N de África
POBLACION 56.497 hab.
Se extiende por una ensenada situada entre los cabos de Agua y de Tres
Forcas, frente a la costa de Almería y junto a la frontera con
Marruecos. La fijación de fronteras estables en la ciudad (segunda
mitad del s. XIX), unido a la explotación de las minas del Rif
(primeras décadas del s. XX), contribuyeron al crecimiento demográfico
de la ciudad. Dicha tendencia alcista se vio frenada a raíz de
la independencia de Marruecos en 1956. En los años setenta, su
designación como puerto franco y la exportación de hierro
procedente de Ouezzane fueron dos factores que ayudaron a una cierta
recuperación económica. Sin embargo, los problemas pesqueros
con Marruecos y la pérdida de su condición de puerto exportador
de hierro ha restado una importante fuente de ingresos a la ciudad,
y ha motivado que su desarrollo económico dependa cada vez más
de la Península. Ind. alimentaria (conservas de pescado), curtidos.
Turismo. Guarnición militar.
HISTORIA
Durante
el s. VI a.J.C. fue una destacada colonia cartaginesa y fenicia, recibiendo
el nombre de Rusaddir. En tiempos de los romanos, fue integrada en la
Mauritania Tingitana. Asolada por los vándalos (430), pasó
más tarde a ser dominada por los visigodos (s. VII). Durante
la dominación árabe (que se inició en el s. VIII)
comenzó a ser llamada Melilla. Abd al-Rahman III la tomó
y la fortificó en 926. En la Baja Edad Media, la ciudad quedó
arruinada y en gran medida despoblada a raíz de los conflictos
entre los monarcas de Tremecén y de Fez. El duque de Medinasidonia
la ocupó (1497) y la mandó reconstruir, hasta que en 1556
pasó a poder de la corona de Castilla. Entre 1774-1775 sufrió
el asedio de los rifeños, comandados por el sultán Muley
Muhammad. En 1838 fue tomada fugazmente por tropas carlistas. A raíz
de la campaña de O'Donnell (1859), Melilla amplió su territorio,
que fue ratificado por la paz de Wad-Ras (1860). En 1909 estalló
en ella la guerra del Rif. El desastre de Annual (1921) dejó
a Melilla desprotegida frente a las huestes rifeñas de Abd el-Krim,
que la asediaron durante tres meses, hasta que fue auxiliada por las
tropas del general Sanjurjo. El 17 de julio de 1936 se inició
allí el levantamiento nacionalista contra la segunda República.
Al obtener Marruecos la independencia (1956), Melilla quedó convertida
en plaza de soberanía española, controlada por un gobernador
desde Ceuta. Por la Constitución de 1978, Melilla fue dotada
de un estatuto por el cual se le otorgaba cierto grado de autonomía
administrativa.
