HOROSCOPOS

TÉRMINOS

Desde Madrid - Spain -

Este LISTADO pertenece al Grupo de Ciencias Ocultas






++Buscadores en la red

 

Conjunto de informaciones sobre el pasado, presente o futuro de una persona que puede supuestamente obtenerse mediante instrumentos, cálculos e interpretaciones astrológicas.

Predicción del futuro que los astrólogos realizan basándose en las posiciones que ocupan los astros del sistema solar con respecto a los signos del zodíaco en un momento dado: las decisiones políticas de los antiguos gobernantes se basaban frecuentemente en los horóscopos de sus astrólogos.
Predicción del futuro de una persona, país, sociedad y cosas análogas, que los astrólogos realizan basándose en las posiciones que ocupaban los astros del sistema solar con respecto a los signos del zodíaco en el momento de su nacimiento: desde que aprendí a hacer horóscopos, todos mis amigos me confían sus decisiones.
Escrito en el que constan tales predicciones: tras haber leído en el periódico mi horóscopo para hoy, he decidido no levantarme de la cama. Gráfico en el que constan las doce casas celestes, los signos del zodíaco y las posiciones de los astros en ellos, del que se sirven los astrólogos para efectuar sus predicciones: esta cuadratura entre la Luna y Marte que se aprecia en el horóscopo afecta negativamente a todo lo relacionado con tus finanzas.
Signo del zodíaco correspondiente a la fecha en que ha nacido una persona: ¿cuál es tu horóscopo?
Cualquier tipo de adivinación o predicción: siempre he desconfiado de los horóscopos y no pienso que el futuro pueda estar sujeto a ningún tipo de pronóstico.

El horóscopo puede también denominarse carta natal, carta astral, carta del cielo o tema del nacimiento. La elaboración del horóscopo de una persona es uno de los objetivos más comunes de la disciplina astrológica.

Por lo general, un horóscopo es un esquema o representación gráfica en que figuran las posiciones de los planetas (véase planeta), las casas (véase casa) astrológicas, etc. En esta representación se combinan figuras geométricas, letras y anagramas, que intentan reflejar la relación entre las posiciones simultáneas de una persona, de la Tierra, de los signos zodiacales y del resto de los elementos astrológicos (planetas, casas, etc.) en el momento elegido como referencia. Sus posiciones y combinaciones, calculadas en relación con ese momento (el del nacimiento o cualquier otro) de la vida de la persona, permiten hacer presuntos cálculos e interpretaciones acerca de la influencias sobre ella de los astros.

La elaboración de horóscopos remonta a épocas históricas muy antiguas. Se han documentado horóscopos de personas individuales en la Babilonia del siglo IV a. C. Anteriores a esa época son los kurrudus, también babilónicos, que contienen algunas figuras muy parecidas a ciertos signos del Zodíaco moderno. Un horóscopo de Uruk fechado en el año 235 a. C., muestra hasta qué punto la técnica de elaboración de horóscopos estaba desarrollada en aquella época. Uno de sus párrafos dice que "la posición de Júpiter quiere decir que su vida será regular y libre de dificultades, se hará más rico, envejecerá, vivirá hasta una edad muy avanzada. Venus estaba en el 4º grado de Tauro, la posición de Venus quiere decir que allí donde vaya las cosas acabarán bien para él, tendrá hijos e hijas. La posición del Sol y de Mercurio significa que será valiente..." Se conocen también horóscopos individuales escritos en papiros helénico-egipicios que han sido fechados a partir del siglo I a. C.

La forma y el aspecto de los horóscopos han variado mucho a lo largo de la historia. Algunos horóscopos antiguos estaban formados por cuadrados inscritos dentro de otros cuadrados, de forma que los vértices de unos tocasen a los centros de otros. El nombre y diversos datos de utilidad astrológica de la persona se inscribían en el centro. También tienen gran antigüedad los horóscopos circulares divididos en doce secciones que representan las doce casas zodiacales. Fue en tiempos de los griegos cuando se establecieron definitivamente las correspondencias entre las doce constelaciones de la banda zodiacal y otros tantos signos, a partir de lo que sugerían la disposición y agrupamiento de las diferentes estrellas de diversas constelaciones. Desde entonces, los horóscopos individuales han tenido siempre una relación muy estrecha con esos doce signos zodiacales.

A comienzos del siglo XX se universalizó un modelo de horóscopo en forma de circunferencia en cuyo borde figuran los doce signos zodiacales, de 30º de longitud cada uno, al lado de los planetas con sus correspondientes posiciones, y de las doce casas astrológicas. Dentro del círculo se podían trazar las líneas que definen los aspectos (véase aspecto) y las relaciones entre planetas. En el centro del horóscopo, una cruz representa al consultante, en torno al que se localizan las posiciones que tenían los astros en el Zodíaco en el momento de su nacimiento.

Para poder establecer correctamente el horóscopo zodiacal de una persona, es muy importante definir exactamente la hora solar (con un margen de error máximo de 15 minutos), el día, el mes y el año del nacimiento, así como el lugar y el país, que contribuyen también al cálculo del tiempo sideral de nacimiento.

Tras determinar el ascendente y las casas astrológicas sobre los signos del Zodíaco, se sitúan los planetas. Para ello se utilizan las llamadas tablas de efemérides planetarias, que indican la fase de la Luna y la longitud y latitud de las ciudades de la zona del mundo para las que están confeccionadas. En función de éstas, se suman o se restan minutos a la hora de nacimiento. A partir de estas tablas se puede localizar cuál era la posición de los planetas en el momento de la medianoche del día señalado, en grados y minutos, con indicación del signo zodiacal por el que transita cada planeta.

Además de calcular exactamente la combinación de los planetas, signos, casas, aspectos, etc. en un lugar y en el momento exacto del nacimiento de una persona, la elaboración del horóscopo puede también atender a la evolución de la configuración del cielo astrológico cuando esa persona llegue a cualquier edad o momento de su vida. La tradición astrológica considera que puede obtener datos adicionales sobre el carácter, experiencias o destino de una persona investigando los armónicos y revoluciones solares de su horóscopo, calculando sinastrías que permitan evaluar su grado de afinidad con otras personas relacionadas con ella por lazos afectivos, amistosos, laborales, etc.

No siempre los horóscopos se expresan o concretan en tablas, mapas, cartas o representaciones gráficas, sino que pueden ser también presentados al consultante en forma de conclusiones orales o escritas. Por ejemplo, uno de los más célebres pasajes del Libro de Buen Amor de Juan Ruiz (primera mitad del siglo XIX) es el de "El horóscopo del rey Alcaraz", al que los astrólogos de su corte pronosticaron el aciago destino que se cebaría sobre su hijo cuando creciese. Otros horóscopos célebres de la literatura española son, por ejemplo, los que determinan la acción de obras de teatro como Lo que ha de ser, de Lope de Vega, o La vida es sueño, de Pedro Calderón de la Barca. Algunos grandes escritores del Siglo de Oro, como Francisco de Quevedo, ridiculizaron violentamente, en muchas ocasiones, los horóscopos y la astrología en general.

En la actualidad, la trivilización y el consumo masivo e inmediato de informaciones astrológicas explica fenómenos como el de los horóscopos que publican innumerables diarios, revistas, boletines radiofónicos, programas televisivos, direcciones de Internet, etc., de todo el mundo. Estos medios de comunicación de masas proponen de forma simple y escueta horóscopos con supuestos vaticinios sobre la evolución o la situación de la salud, el dinero, el amor y el trabajo que cada día van a tener todas las personas nacidas en el mes astrológico que coincide con cada uno de los doce signos zodiacales.

El fenómeno de la generalización de los horóscopos en secciones fijas de la prensa y de otros medios de comunicación se viene produciendo desde la década de 1930. Concretamente, desde que el Sunday Express londinense del 21 de agosto de 1930 publicó el horóscopo de la princesa Margarita, hermana de la futura reina Isabel II. El éxito de aquel suceso llevó a los editores del diario a convertir aquella sección en fija. Su popularidad quedó reforzada por el hecho de que, en aquella misma época, un astrólogo del mismo periódico predijo la inminente catástrofe del globo dirigible R-101. Otros diarios londinenses, como The People, el Daily Express, etc. se apresuraron a imitar la sección, que también acabaría encontrando hueco en diarios y revistas de todo el mundo, y que hoy se ha convertido un fenómeno absolutamente generalizado.

Aunque este tipo de horóscopos simplificados y de consumo masivo son los más difundidos en la actualidad, algunas escuelas astrológicas han desarrollado también modelos de elaboración de horóscopos muy sofisticados y tecnologizados, gracias a la aplicación de las matemáticas, la estadística, la informática, etc. Sin embargo, el grado de fiabilidad de cualquier tipo de horóscopo, incluidos los más complejos, es rotundamente rechazado por todas las ciencias modernas, que consideran su confección como fruto de una disciplina que no es científica, sino especulativa.

Horoscopo
ARABE

NUMEROLOGIA
Proximamente
TAROT
Proximamente

Astrología ALQUIMISTA-Introducción

Astrologia ANGELICAL-Introduccion

Astrología APACHE-Introducción

Astrología ASIRIA-Introducción

Astrología CELTA - Introducción

Astrología CHINA-Introducción

Astrologia DRUIDICA-Introduccion

Astrologia EGIPCIA-Introduccion

Astrologia FLORAL-Introduccion

Astrologia GITANA-Introduccion

Astrologia HINDU-Introduccion

Astrologia KARMICA-Introduccion

Astrologia ORISHA-Introduccion

Astrología MAYA-Introducción

Astrología RUNICA-Introducción

Astrología TAROT-Introducción